Mostrando entradas con la etiqueta Homosexualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Homosexualidad. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de julio de 2020

¿Es el sexo binario? ¿En qué sentido?

Recopilo aquí un hilo que no quisiera perder. Creo que quedó interesante. Se puede consultar aquí, con sus respuestas:




Voy a meterme en un berenjenal. Por favor, comentarios constructivos. Solo quiero poner un poco de orden para ver si nos aclaramos y evitar discusiones semánticas.
Hablemos de sexo humano y de todo lo que acompaña (género, identidad, estereotipos, exclusión,...) en 23 cómodos tuits.

1. La reproducción sexual humana necesita de dos tipos de células, espermatozoides y óvulos. Los espermatozoides se producen en un tipo de individuos (machos) y los óvulos, en otro (hembras). En este sentido, el sexo es binario.

2. La producción de un macho con espermatozoides requiere que el individuo tenga los cromosomas XY y la producción de una hembra con óvulos, los cromosomas XX.

3. El mecanismo biológico que produce todo lo anterior también produce otros tipos de individuos. Por ejemplo, hay individuos XY que tienen un aspecto de hembra o ambiguo, y hay individuos XX con aspecto de macho o ambiguo.

4. Es decir, la carga genética no determina completamente el aspecto de macho o de hembra, ya que intervienen variables medioambientales, como la exposición a la testosterona durante el desarrollo.

5. El aspecto de hembra (macho) de un individuo con carga genética XY (XX) no es completo. Por ejemplo, un individuo XY puede tener órganos sexuales de hembra, útero incluido, pero no tiene óvulos.

6. El aspecto de algunos individuos XX o XY también puede ser incompleto. Por ejemplo, un individuo XY con órganos sexuales de macho, pero estéril.

7. Completo o incompleto se refiere al aparto reproductor, no a ninguna referencia a ser persona completa, que lo será en cualquier caso.

8. Es decir, en el fenotipo no hay aspecto sexual estrictamente binario, aunque la gran mayoría de la población, más del 99%, se pueda calificar sin problema como macho o hembra en el sentido de los apartados anteriores. Pero ya vemos que tenemos, por lo menos, dos sentidos: la carga genética o el aspecto de sus órganos sexuales, que no coinciden al 100%. 

9. El mecanismo biológico de esta especie de reproducción sexual como es el ser humano, también produce individuos XXY, XXXY,… que presentan la mayoría de las veces un aspecto de macho excepto porque carecen de espermatozoides o producen muy pocos.

10. También se producen individuos XXX, que la mayoría de las veces tienen un fenotipo de hembra completo, incluida la presencia de óvulos.

11. Además de requerir carga genética diferenciada y fenotipos diferenciados, el proceso de reproducción sexual requiere que un macho y una hembra se unan físicamente (no hablamos de la reproducción asistida). Para ello conviene que el macho se vea atraído hacia la hembra y viceversa. Esto dista mucho de ocurrir siempre.

12. Sin la atracción, podrá haber todavía unión física. Sucede cuando concurren otras circunstancias. Algunas aceptables éticamente, como un interés mutuo y legítimo, y otras inaceptables, como la sumisión o la violación.


13. La atracción es mucho menos binaria que la producción de fenotipos macho o hembra. Cada uno de los tipos de individuo descritos anteriormente puede sentirse atraído por individuos de aspecto opuesto, similar o ambiguo, sin ser excluyente. Hay quien no siente atracción y quien, sintiéndola, prefiere el celibato.

14. Hay individuos que, teniendo aspecto de macho o hembra no se sienten identificados por su aspecto. Hay individuos que dicen ser mujeres atrapadas en cuerpos de hombre (macho) y otros que dicen ser hombres atrapados en cuerpos de mujer (hembra). Esta identificación no es caprichosa, sino sentida muy profundamente. Son los individuos trans.

15. Algunos individuos trans desean cambiar de aspecto físico, otros no. Algunos individuos trans presentan identificación con el otro sexo por no cumplir con la imagen estereotipada que se atribuye a su aspecto en una sociedad. En otros, la identificación es mucho más fuerte.

16. ¿Qué hacemos con todo lo anterior? Lo primero, no discriminar a nadie. Lo segundo, no perderse en cuestiones semánticas. ¿Es binario el sexo? Sí en un sentido, no en otros.

17. La mayoría de las discusiones sobre si el sexo es binario son:
-el sexo es binario porque solo hay dos gametos,
-no lo es porque hay distintos fenotipos,
-pero hay dos gametos,
-pero hay más fenotipos,

18. Al parecer, hay quien cree que hacer hincapié en que es binario en los gametos tiene implicaciones no deseables sobre lo que queramos que sea una sociedad que no discrimine. No las tiene.

Lo mismo cabe decir sobre quien cree que hacer hincapié en lo no binario de los fenotipos las tiene.

19. Algunas diferencias (carga genética y aspecto externo) son objetivables, otras (atracción e identificación), no tanto. Esto plantea problemas de organización en una sociedad: matrimonio, baños, vestuarios, competiciones deportivas, etc.

20. Algunos de estos problemas tienen fácil solución. P. e.: permitir el matrimonio entre dos personas cualesquiera o diseñar baños donde los lavabos sean comunes, pero los retretes individuales y aptos para todos.

21. Los vestuarios no tienen solución fácil: podrían diseñarse para que quien no quisiera verse expuesto a miradas ajenas o no quiera ver a algún tipo de personas, tuviera la opción de habitáculos individuales, pero esto marcaría mucho a quienes toman esa opción. Seguramente haya opciones intermedias más adecuadas.

22. Las competiciones deportivas tienen mal arreglo: si se dividen por algo que no sea objetivable (p.e., el sentimiento de ser hombre o mujer), podrá dar lugar a falsas declaraciones de sentimiento. Si se dividen por algo objetivable, podrá dar lugar a que algunos trans se sientan desplazados. No dividir de ninguna manera dará ventaja a un tipo de individuos sobre otros, dependiendo del deporte.

23. ¿Qué palabras usamos para hablar de qué? Podemos usar hembra y macho para hablar de carga genética o de aspecto físico, pero ya vemos que no es lo mismo y tal vez necesitemos palabras para otras cargas genéticas (p.e., Klinefelter) u otros aspectos físicos (p.e., hermafrodita). Además, en la especie humana hemos tendido a no usar estos términos.

24. Podemos usar hombre y mujer para definir lo que declare que siente una persona, pero tenemos el problema de que no es cómo se han usado estos términos. Por supuesto, podemos cambiar el uso, pero que algunas personas decidan una manera de usar las palabras, no implica que todas lo vayan a hacer, ni que no hacerlo deba verse como señal de que se quiere discriminar.

viernes, 7 de octubre de 2016

Escépticos en el pub: Ciencia, política y sexo

Este sábado 8 de octubre traemos a Víctor Mora (@rockerhorror) a Escépticos en el Pub de Madrid para abordar una cuestión espinosa: cómo se forzó la ciencia para justificar con ella una ideología que rechazaba la diversidad sexual. Con el título de “Ciencia, política y sexo”, Víctor nos hablará de sus investigaciones sobre “el trato que la (pseudo)ciencia médica franquista dio a la homosexualidad y, en general, a las identidades sexuales no normativas”. En un alarde de lo que él llama “diversifobia”, se llegó a considerar esas conductas incluso como enfermedades contagiosas que se oponían radicalmente al ideal franquista de la “auténtica y viril” nación española, y el Régimen trató de erradicarlas con leyes represivas y terapias aberrantes. Esto dará pie a continuar con un debate sobre cómo están las cosas en la actualidad y si han cambiado tanto como podríamos suponer.

Víctor Mora es doctorando en Humanidades y Estudios Culturales. Es miembro del Instituto de Estudios de Género de la Universidad Carlos III de Madrid, de la Asociación de Jóvenes Investigadores Memorias en Red y del Centro Iberoamericano de Estudios sobre Sexualidades. Investiga en temas como la filosofía política, la construcción del discurso histórico, la teoría visual, los estudios de género y sexualidad, cuestiones sobre las que ha escrito en libros y revistas.


Como siempre, la entrada es libre y gratuita. Durante la realización de esta actividad cultural está permitida la presencia de menores de 18 años, siempre que no consuman bebidas alcohólicas, y de los menores de 16 años si están acompañados por uno de sus padres o tutor. Os esperamos en el Moe Club, en Alberto Alcocer 32, el sábado 8 a las 19:00.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Hace cinco años en el blog: Farewell, Bert Jansch.
Hace tres años en el blog: Sobre Ciencia y Economía.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------

miércoles, 16 de junio de 2010

¿El 99%?


Leemos en El País la noticia de una clínica que pretendía curar la homosexualidad. No voy a repetir lo que ya dije en su día acerca de la enfermedad de los homosexuales, sino que me voy a ceñir a las interesantes declaraciones de uno de los psiquiatras que trabaja en la clínica. Dice el señor Joaquín Muñoz:
"Nadie quiere ser homosexual, le cae encima. Si con una pastilla pudiesen cambiar su orientación sexual, el 99% querría tomarla."
Son pocas palabras, pero no menos de tres falacias.

1. "Nadie quiere ser homosexual, le cae encima."

Valiente argumento. ¿Acaso a los heterosexuales no les cae encima ser heterosexual? ¿A los hombres ser hombres y a las mujeres ser mujer?

2. "Si con una pastilla pudiesen cambiar su orientación sexual, el 99% querría tomarla."

¿De dónde saca el señor Muñoz que el 99% querría tomarla? Yo no conozco a ningún homosexual que quiera curarse, ni aunque se lo pusieran tan fácil. Pero tal vez mi muestra de homosexuales sea sesgada. Los que conozco no tienen demasiados problemas con reconocerse homosexuales. Tal vez los que conoce el señor Muñoz son otros, los que van a su consulta porque quieren (o así lo interpreta él) ser curados. Pero esa es también una muestra muy sesgada. Así que la pregunta sigue en el aire, ¿de dónde sale ese 99%? ¿De la experiencia de una persona? ¿De un estudio serio?

¿Qué implica ese deseo de cambiar de orientación sexual? A mi no me cabe duda de que hace un par de siglos, muchos negros americanos hubieran querido tomar una pastilla que los hicieran blancos, o muchas mujeres otra para ser hombres. Hoy en día no me vería raro lo contrario, ser mujer, por ejemplo, implica algunos años más de esperanza de vida.

Eran pocas palabras. Tal vez sean el resumen de alguna sabiduría mejor establecida. Lo que pasa es que, en este tipo de cuestiones, yo solamente he oído una y otra vez palabras falaces y ninguna argumentación seria.

miércoles, 27 de mayo de 2009

El nombre de la cosa

Leo en El País la resolución judicial sobre el matrimonio homosexual en California. Al parecer no dicen que no pueda haber unos derechos de los homosexuales equivalentes a los del matrimonio, pero dice que no es ilegal el que no se llame matrimonio.

Me suena haber oído estos términos en las discusiones que hubo (y hay) en España a cuenta del matrimonio homosexual. Deberemos recordar que la palabra matrimonio podrá usarse de la manera que sea por quien sea, y que tendrá unos significados generales y otros de uso particular para algunos grupos de hablantes, pero que en la legislación la palabra se refiere a un tipo de contrato.

Pongamos que hasta una determinada fecha las mujeres de una sociedad no hubieran podido ser las legítimas propietarias de viviendas, empresas o lo que sea. Esto ha sido así toda la vida en esta hipotética sociedad. Supongamos que llega un movimiento a favor de la igualdad de derechos de las mujeres y que se les permite ser dueñas de sus casas y que algunos sectores dicen que de acuerdo, que puedan tener casas, pero que de ninguna manera se llame a eso contrato de propiedad, que eso de toda la vida era el contrato firmado por los hombres.

Pongamos que los negros (y negras) de una sociedad, después de siglos de esclavitud, son reconocidos como ciudadanos, y que se les permite, por tanto, trabajar en libertad. De nuevo, hay gente, grupos políticos y sociales que dicen que está bien eso del derecho a trabajar en libertad y cobrando, pero que a eso no se puede le llamar contrato laboral ya que, como todo el mundo sabe y es lo natural, siempre ha sido una relación entre blancos.

Pues eso, supongamos y concluyamos.

lunes, 6 de abril de 2009

La enfermedad de los homosexuales

Leemos en El País que recientemente se ha llamado, desde la libertad de cátedra, enfermos y pervertidos a los homosexuales. A pesar de que ontológicamente sean dignos, según la profesora, también son pervertidos, por lo que habrá que concluir que están dignamente pervertidos. Cada día me gusta más la metafísica.

Pero no voy a hablar de la perversión, sino de la enfermedad. Aquí tendremos otros metafísicos que nos dirán que está claro lo que es y lo que no es una enfermedad, y que la enfermedad, además, hay que curarlas por imperativo categórico, deduciendo un una proposición normativa de una positiva (como debe ser, pensarán). No sé si la homosexualidad es una enfermedad o no para algún sentido de la palabra. Consideremos lo siguiente. Si un Homo sapiens tiene una mutación y sale con la piel más clara que sus antecesores, ¿es eso una enfermedad?

-No vale, el color de la piel puede ser una buena adaptación.

-Es que no he dicho todavía que este Homo sapiens está en África. Ahora ¿qué?

Seguro que querríamos hablar de daños para la salud, errores genéticos y cosas así. Los genes no cometen errores porque no quieren hacer nada. El ADN se replica de una manera fiel al original o no. Podemos llamar a eso error, pero de algunos de esos errores hemos nacido nosotros. ¿Es una enfermedad ser zurdo? ¿Y si los zurdos tienen un año menos de esperanza de vida? Pongamos que hay una cura para los zurdos, ¿qué pasa si uno no quiere curarse? No es contagioso, así que no hay defensa propia por parte de los diestros.

Es posible que la genialidad de Eisntein y otros sabios estuviera ligada a unas carencias para el trato social. ¿Es eso una enfermedad? ¿Curamos a Einstein? ¿Quiere él curarse? ¿Queremos nosotros?

Tal vez haya una componente genética en la homosexualidad, tal vez haya una componente ambiental en el desarrollo del feto o tal vez una social en la escuela o la familia (dada la invarianza del hecho homosexual, más parece que sea alguna de las primeras causas y me inclino por la segunda). Antes de escandalizarnos, pensemos que la causa de la heterosexualidad será de la misma naturaleza que la de la homosexualidad. Sólo quien pide una finalidad a la naturaleza, y le pide que sean los que él piensa que son, podrá hablar de no seguir sus fines. Desde el punto de vista de los derechos, es elección de la persona seguir una conducta u otra, y eso es lo que se debe respetar y proteger. Pero lo cierto es que yo no he elegido ser heterosexual, como otros no eligen ser homosexuales.

Es posible que ser homosexual no sea una buena manera de transmitir genes. Desde nuestro punto de vista (seres vivos, no genes) puede importarnos poco, como hay gente a la que no le importa la abstinencia. Desde el punto de vista de los genes …

-¿Qué? ¡Los genes no tienen punto de vista!

-De acuerdo, es metáfora.

Desde el punto de vista de los genes tal vez sea un error …

-¡Que no hay errores!

-Lo sé, lo sé. Dame un chance.

Tal vez sea, digo, un error producir homosexuales. Pero es que tal vez el proceso de diferenciación sexual tenga por inevitable que se produzcan tanto homosexuales como heterosexuales, como tal vez sea inevitable que se produzcan zurdos o genios. Si la probabilidad de reproducción en caso de ser heterosexual compensa la falta de ésta al ser homosexual, el proceso es perfectamente darwiniano a falta de otro proceso mejor.

El proceso de diferenciación sexual produce lo que produce, y eso servirá, en probabilidad, para reproducirse mejor o no. Todos somos producto de este proceso. Ser un macho humano es tener una enfermedad que nos quita unos cuantos años de esperanza de vida con respecto a las hembras ¿quién se quiere curar? Ser hembra implica tener menos fuerza física y exponerse a ser maltratada ¿alguna quiere pasar por el quirófano? Que yo sepa, ser homosexual no implica demasiadas complicaciones. No quita esperanza de vida y no duele. O, por lo menos, no son complicaciones que hagan que todos quisieran curarse si pudieran (la mayoría no quiere). La única complicación que pueden tener es la que les impongamos los demás, como los maltratadores a las mujeres. Eso sí debe tratarse, que la intolerancia es contagiosa.


P.D.: La imagen que encabeza la entrada es del monumento a Alan Turing, uno de mis homosexuales favoritos. Algún día escribiré sobre él.