sábado, 18 de enero de 2014

Los mitos de la razón. El Demonio de Laplace.

No hay muchas representaciones del Demonio de Laplace,
pero las que hay suelen ser inquietantes.

Se decía de este personaje que era capaz de saber todo el futuro sin más que observar el presente, del que debía conocer no solo la posición de cada objeto, sino también su velocidad y masa. En épocas anteriores tal poder solo se atribuía a algunos dioses, quienes, a partir del reinado de Newton, pugnan con del Demonio de Laplace por el culto en los altares, sobre todo entre las clases educadas. Se le dio el nombre de demonio y no el de dios para resaltar su carácter materialista frente al sobrenatural del mito anterior.

De las historias que se relataban acerca de este demonio, y que todavía perduran en algunas narraciones modernas, destaca la que lo relaciona con el Libre Albedrío, un personaje mucho más antiguo, cuya existencia siempre fue objeto de debate. Incluso entre los que afirmaban que el Libre Albedrío sí existía el debate se refería a su lugar de residencia. La mitología antigua necesitaba de este personaje para completar su cosmología, pero nunca desarrolló un relato completo y consistente de sus atributos. La llegada del Demonio de Laplace vino a hacer más difícil encontrar una morada para el Libre Albedrío.

Las historias posteriores en que aparecen los dos personajes son contradictorias. Mientras que en algunas pierde protagonismo el Libre Albedrío, en otras se consigue mantener el sentido arcaizante mezclándolo con nuevos mitos. Así, algunas leyendas más recientes intentan eliminar la parte sobrenatural del culto antiguo para situar al Libre Albedrío entre qualias, postulando la existencia de estos seres creadores de la consciencia, o entre quantas, aprovechando la indeterminación que prevalece en las sagas de la mecánica cuántica.

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Hace tres años en el blog: Más errores de Vicenç Navarro.
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10 comentarios:

  1. La característica más notable de este personaje sobrenatural es ser explícitamente hipotético. Laplace mintió a Napoleón. Presentó un universo tal que SI HUBIESE una persona sobrenatural omnisciente, lo conocería como una cadena causal sin eslabones sueltos. Donde el dios de Newton era mandatario de la ley natural, el demonio de Laplace solo llega a testigo perfecto. Pero son dos caras de una misma moneda: La fantasía de una ciencia completa (omnisciencia), de un ojo capaz de ver la realidad objetiva de los hechos desnudos, que contempla el espacio y el tiempo desde fuera del espacio y del tiempo. En teogonías apócrifas se menciona que de querubín, antes de la caída, quería ser contable.

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    1. No conocía esas teogonías apócrifas. Habrá que echarles un vistazo.

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    2. "Paseaba Lucifer, que daba gusto verlo, por los andurriales de la dicha eterna, cuando vió a un querubín, tirao en una nube, con la mirada perdida.
      - ¿Qué pasa chaval?. Te veo concentrao.
      - Pues estaba pensando que se lo sé todo y aquí no hay papel para escribirlo.
      - Ni te molestes. Precisamente acabo de inventar un juego que resuelve tu problema. No sé si al Viejo le va a gustar. Son dos cubos trucados, con las caras numeradas.
      - ¿Cuál es el truco?.
      - Les he metido un clinamen. Desvía espontáneamente su trayectoria, para darle suspense. Lo que pasa es que hay que tirarlos contra algo, pero como aquí todo es vaporoso...
      - ¿Y si le decimos que nos ponga un mundo en el abajo, que está desocupao, para que los cubos tengan donde rodar?.
      - Güenísima idea. Y lo pintamos de negro, que me estoy quedando cegato, con tanta luz. Podemos montar un equipo, tú y yo."

      Teogonías apócrifas, capítulo tal, versículo cual

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  2. Al diablillo se le vence rápido. Una vez construido el super-mega-macro-computador que lo encarnara, solo habría que preguntarle: ¿Qué voy a hacer ahora A o B? Si el computador dice A, nosotros hacemos B y viceversa, falsando su potencia predictiva. Para escapar, el computador debería predecir que yo voy a hacer lo contrario a lo que él dijera, pero aún así debe responderme cuando le pregunto. Aunque pensara que si dice A yo voy a hacer B, si me dice B, yo haré A... El diablillo entraría en un bucle y su cerebro positrónico se colapsaría haciendo perder millones de dólares a la U.S. Robots and Mechanical Men Corporation (más información en las novelas de Isaac Asimov).

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    1. Santiago, un ordenador programado para hacer A si el demonio predice que va a hacer B, y viceversa, crearía el mismo problema, pero no tendría nada que mereciera llamarse libre albedrío

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    2. Es que los relatos más auténticos sitúan al Demonio de Laplace fuera del mundo, como bien nos recuerda Masgüel, así que, de confirmarse esos relatos de Santiago supondrían un cambio importante en la naturaleza del mito. Vale también para la existencia de mortales que oyeran las predicciones del Demonio de Laplace.

      Aunque no es dios, tampoco está en este mundo. A diferencia de ellos no se le atribuye comunicación alguna con los mortales.

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    3. La primera vez que leí algo sobre el demonio de Laplace fue en "El Universo Abierto" de Popper donde lo utilizaba para demostrar la imposibilidad de la autopredicción (con un razonamiento parecido pero más refinado que el de Santiago) y en consecuencia abría una puerta para el indeterminismo.

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    4. La cabra tira al monte. Parece que hablar de este Demonio nos lleva a debatir otra vez la Paradoja de Newcom. ¡Ay qué filósofos estamos!:
      http://todoloqueseaverdad.blogspot.com.es/2010/04/la-torre-herida-por-el-rayo-2-la.html

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  3. Lo que yo quería traer a colación, de un modo, concedo, algo simplón, es que el diablillo de Laplace tendría los problemas que todo gran sistema matemático que pretenda ser completo tiene: Gödel, Church y Turing. Un sistema que pretendiera una predicción total del universo se encontraría con "sucesos" que el mismo sistema no podría decidir si son predecibles o no. Y esto con total independencia de que el diablillo estuviese fuera o dentro del mundo (es cierto que el juego que he propuesto se supera sacando al diablillo del mundo, es decir, no informando nunca a los humanos de sus predicciones futuras).

    Jesús:

    Yo es que no veo ninguna relación con la posibilidad de una máquina omnipotente a nivel predictivo con el libre albedrío. La realidad podría ser totalmente indeterminista sin que tuviésemos libertad alguna. Para mí el libre albedrío es solo una ilusión mental, pues no atiendo entender qué demonios sería una acción libre a nivel ontológico: ¿causa primera incausada? ¿acto "espontáneo", "novedoso", "creativo"?

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    1. Es que el poder atribuido al Demonio de Laplace no es el atribuir valor de verdad a una proposición basada en definiciones recursivas ni que pueda hacerlo es algo que se deduzca de sus atributos. Estamos mezclando las cosas.

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