lunes, 21 de febrero de 2011

¿Democracia en el mundo árabe?


Estamos asistiendo a un proceso histórico en el mundo árabe. No sabemos en qué quedará todo, pero sí sabemos que las protestas son para derrocar regímenes sátrapas y demandar democracia. Habrá fanáticos que quieran pescar en río revuelto y quién sabe si no harán algunas capturas, pero los países democráticos deben apoyar decididamente las protestas.

La historia de estas sociedades no incluye importantes periodos de democracia, pero eso no es un dato para decir que la democracia sea imposible en estos países, sino que será un proceso seguramente difícil. Exactamente como ha sucedido en todos los demás países donde nunca hubo democracia hasta que se instauró por primera vez.

Los condicionantes sociales nunca han sido capaces de limitar la naturaleza humana que anhela la libertad. Los pueblos pueden tomar malas decisiones, pero será difícil que se empeñen en continuar libremente en regímenes aberrantes por mucho tiempo. Los alemanes eligieron a los nazis (sin mayoría absoluta) y eso no sucedió en un país árabe precisamente. Latinoamérica está mejor con democracias que de vez en cuando nos dan un populista inepto que con dictaduras que nos los dan siempre.

Ocurrirá lo mismo en los países árabes. En algunos ganarán las elecciones partidos islamistas, algunos con tentaciones totalitarias a lo Irán, otros que se verán mejor reflejados en Turquía. Si la democracia no se elimina, la primera situación es casi imposible y, en todo caso, hay medios para enfrentase a esa ella distintos de mantener a toda una parte del mundo en manos de dictadores.

Me gustaría terminar con una reflexión. Cuando las dictaduras eran la norma en América Latina, todas las denuncias eran hacia la política usamericana. Ahora nos hemos dado cuenta que la política europea no ha sido mejor en el mundo árabe. Cada uno tiene su patio trasero, según parece.

sábado, 12 de febrero de 2011

Dos años



Bula burlando van los dos delante.

¿Cuántos años dan la mayoría de edad en este oficio?

Desde julio pasado blogger me lleva las estadísticas por página. Para mi sorpresa, las cinco más visitadas desde entonces son:

Médicos sin fronteras

La pena de muerte

La Teoría de la Evolución. Parte 11

La torre herida por el rayo

Todos los científicos están equivocados menos Antonio RP

martes, 8 de febrero de 2011

Stuart Mill y la España de Carlos III


En el capítulo once de su Lógica de las Ciencias Morales, en el punto 4 sobre la importancia de los hombres eminentes y de las políticas de los gobiernos ilustrados, John Stuart Mill dice, haciendo un poco de historia-ficción, lo siguiente de España.
"El gobierno relativamente ilustrado de que disfrutó España durante buena parte del siglo XVIII no corrigió los defectos fundamentales del pueblo español y, en consecuencia, aunque produjo grandes bienes temporales, muchos de los cuales desaparecieron con él, puede afirmarse con bastante plausibilidad que no tuvieron efectos permanentes. Este caso se ha citado como una prueba de lo poco que los gobiernos pueden hacer en oposición a las causas que han determinado el carácter de la nación, demuestra cuánto es lo que los gobiernos no pueden hacer pero no que no puedan hacer nada.
Comparemos lo que era España al principio de ese medio siglo de gobierno liberal con aquello en lo que se convirtió al final de ese mismo periodo. Ese periodo arrojó las luces del pensamiento europeo sobre las clases más educadas y cultas, y posteriormente nunca cesó de expandirse. En el periodo anterior a ese momento los cambios iban en una dirección inversa. La cultura, la luz intelectual e incluso la actividad material se iban extinguiendo. ¿No había nada que permitiese contrarrestar ese hundimiento y le pudiera dar una dirección ascendente? Aunque mucho fue lo que Carlos III y Aranda no pudieron hacer, ese cambio de tendencia ¡fue la consecuencia última de lo que hicieron!
A ese medio siglo debe España el haberse librado de la inquisición y de los monjes, que ahora tenga parlamento y (salvo en intervalos excepcionales) una prensa libre, que se hayan extendido los sentimientos de libertad y de ciudadanía, que se hayan desarrollado los ferrocarriles y los múltiples constituyentes del progreso económico y material. En la España precedente a esa época no había ni un único elemento que permitiese haber conseguido esos resultados en ningún lapso de tiempo, en el caso de que el país hubiera seguido gobernado en la forma en que lo hacían los últimos príncipes de la dinastía austríaca o si los gobernantes borbones hubieran sido desde el principio como llegaron a ser después (tanto en Nápoles como en España)."

sábado, 5 de febrero de 2011

Malaprensa en el pub



Esta tarde a las 19:30 tenemos a Josu Mezo como ponente en las charlas de "Escépticos en el pub" en el pub irlandés Clover House de Madrid. Josu es el autor del blog malaprensa. Si todavía no lo conoces, no dejes de leerlo.

Es fácil leer la prensa diaria y de vez en cuando encontrar errores de bulto. Explicarlos, clasificarlos y mostrar cómo evitarlos fácilmente es ya más difícil (hasta yo lo hago de vez en cuando aquí). Ser exhaustivo, incansable y tener grandes dosis de humor e ironía sería demasiado pedir. Es lo que nos ofrece Josu.

Si queréis saber cómo es el ambiente de las charlas, ved el vídeo del comienzo. Aquí hay más.

¡Nos vemos con una cerveza en la mano!

martes, 1 de febrero de 2011

lunes, 31 de enero de 2011

99 y ...


¿Quién será el seguidor número 100 de "Todo lo que sea verdad"?

¿Quieres serlo tú?

¿Y el 101?

domingo, 30 de enero de 2011

Sé realista, pide lo imposible.


Ese era uno de los eslóganes del mayo francés, y no es tan absurdo como pueda parecer. Los niños piden todo y por todo lloran si no lo consiguen. El niño no sabe qué es posible o conveniente y qué no. Simplemente lo pide todo y los padres se encargarán de darle lo más que puedan para acallar su llanto. Es un problema del tipo agente-principal donde el niño es el principal, que manifiesta sus preferencias y el agente es el padre que tiene la información y los medios que le faltan al principal. No descubro nada nuevo. Ya lo decía hace mucho el refrán: "El que no llora no mama".

Hay más ejemplos diarios, como el de la mujer que pide al hombre la luna para, por lo menos, que le dé un hogar o el hombre que le pide a la mujer que le haga un pan para, por lo menos, tener buenas tortas. Sí, he puesto ejemplos estereotipados, la razón es que en ellos se ilustra mejor el problema. En las relaciones menos estereotipadas debería primar otro modelo de relación, con más coordinación de preferencias y mejor reparto de la información.

Pondré dos ejemplos más:

1. Los sindicatos se aferran a no cambiar, o cambiar lo menos posible, el sistema de pensiones. Dentro de unos años habrá el doble de pensionistas, así que no cambiar algo es imposible. Pero una defensa numantina contra el cambio tal vez obligue al gobierno a hacer esfuerzos adicionales para sacar recursos de donde, con sindicatos más condescendientes, tal vez no se plantearía meterse. Si ahora gastamos 100 en pensiones, dentro de poco harán falta 200. Poniendo más impuestos a los ricos o haciendo cotizar más a las rentas más altas tal vez se puedan sacar 10. Lejos de los 100 que harían falta, pero mejor que nada.

2. Las sociedades de gestión de los derechos de autor y algunos de los pocos autores que ganan cantidades sustanciales con el monopolio intelectual defienden a capa y espada la limitación de las copias y los cánones a pesar de que esto supone una merma de eficiencia en la promoción de las obras. La producción nunca se ha limitado por la copia ni ha aumentado por extender el monopolio intelectual. La distribución, en cambio, sí se limita con las prohibiciones. El mercado informático se distorsiona con los cánones y la libertad se restringe con la invasión de la privacidad. Aunque no lo sepan, lo que están haciendo con esta defensa de su monopolio es presionar al gobierno a que se les compense de la manera que sea: con más subvenciones a los conciertos, con más premios literarios,.... o con más cánones y leyes Sinde si el gobierno sigue sin entender de qué va la movida.

Yo tiendo a ser condescendiente con el papel de llorones de los niños o de pedidores de lo imposible de sindicatos y de autores. Pero si un Vicenç Navarro o un Fernando Savater intentan decir que lo suyo es análisis racional yo debo decir que nones, que lo suyo sigue siendo llorar para mamar.

¿Acaso alguien ve aquí una manera de doblar el dinero para las pensiones? ¿O aquí una demostración de que la copia impide la creación? ¿No son más bien apelaciones a nuestros sentimientos, como hacen los bebés llorones?