En su día defendí la ciencia como la actividad y el cúmulo de conocimientos que se siguen de aceptar el método científico, y éste como una lista de cuidados.
Entonces, la pregunta pertinente es si los economistas van avanzando en su ciencia usando todos los cuidados posibles. La Economía, tal como se practica en el ámbito académico y de investigación, efectivamente, reúne a profesionales que se adscriben a la idea de elaborar los estudios con el mayor cuidado posible. No es que todos los trabajos se hagan de la mejor manera posible, sino que se acepta que se critiquen las carencias y se exijan mejoras si en la revisión entre pares se exigen. Como en otras ciencia, los economistas no aceptan porque sí el estado de la disciplina, las nuevas generaciones proponen nuevos modelos, nuevos métodos, recaban más datos y, a veces, cambian la manera en la que se entendía un problema económico.
Las revistas académicas en economía se rigen por los mismos principios que las de Física, por poner solo un ejemplo. Los trabajos teóricos se publican si muestran coherencia y si suponen un avance de ser ciertos. No se aceptarán hasta que no estén avalados por más estudios, entre ellos los empíricos que los validen. Hay, en cada época, ideas dominantes, pero ninguna revista está cerrada a otras ideas mientras sean prometedoras y se expresen con suficiente rigor como para poder ser confrontadas. En las mejores revistas se han publicado ideas económicas de economistas de muy distintas escuelas, pero sobre escuelas hablaremos más adelante.
Ha habido avance en el entendimiento de la Economía. Desde los tiempos de la economía neoclásica se han incorporado aportaciones sobre cómo conducir la macroeconomía con los estabilizadores automáticos, sobre la conveniencia de tener bancos centrales separados del gobierno, algo se ha aprendido de los estímulos fiscales y de la política monetaria, la incorporación de las expectativas racionales tras el fracaso del keynesianismo dominante a la hora de explicar la estanflación de los final de los setenta (algo le pasará también a las expectativas racionales al no explicar las burbujas), el desarrollo de la teoría de los juegos y de la economía de la información. Hoy en día se está estudiando la economía del comportamiento con la esperanza de que, conociendo si hay desviaciones sistemáticas del comportamiento racional, podemos proponer mejores medidas de política económica (hasta ahora los frutos de estos estudios parecen restringirse a dar “empujoncitos” en la conducta individual).
El avance ha permitido, no solo entender la importancia de los mercados y de la credibilidad de las instituciones públicas, sino diseñar mecanismos que antes no existían, como algunos tipos de subasta, los mercados de emisiones o algunos tipos de contrato de trabajo o de seguros. Algunas veces los políticos escuchan, como en la sugerencia de introducir competencia en el transporte aéreo y en las telecomunicaciones, pero en otras ocasiones no, como en la reticencia a dejar de subvencionar actividades ruinosas y sin futuro o en empeñarse en mantener subvenciones a la compra devivienda tras la experiencia de una burbuja inmobiliaria.
Se han producido otros avances en la recopilación de datos, se ha sugerido mantener distintas bases de datos que son útiles a los investigadores, se han elaborado mejores técnicas econométricas y se han aprovechado los avances informáticos para realizar mejores simulaciones del comportamiento de la economía (fuera de los tiempos de crisis, en que por definición los parámetros de los modelos cambian demasiado).
El avance no ha permitido predecir crisis (tampoco nunca se ha presumido de poder hacerlo), pero ha permitido saber algo acerca de ellas. Por ejemplo, que aumentar el gasto público con la esperanza de expandir la demanda financiándolo con deuda a altos intereses es suicida. Durante décadas hemos visto a países asfixiados por la deuda. La culpa no es el gasto público de por sí, sino el derroche y la financiación con deuda a altos intereses. En vista de los derroches pasados, el FMI, en su famoso consenso de Washington, pedía a los países mucha contención en el gasto. Hubo países que desoyeron estos consejos, pero que fueron capaces de contener el derroche y realizar gasto público productivo sin endeudarse, financiándose con impuestos. Bien por ellos, y toque de atención al FMI para que aprendan a valorar estas nuevas posibilidades.
Hay avance, hay ideas que quedan obsoletas o que se mejoran, hay un continuo interés en cotejar los modelos con la realidad, hay errores y hay un sistema de confrontación de ideas para intentar corregirlos. Hay economistas que simpatizan con partidos de izquierda y de derecha que pueden entenderse entre ellos sin problema porque comparten un método y una ambición por saber cuál puede ser el mejor diagnóstico de un problema y cuál su mejor solución. En los seminarios da exactamente igual la afiliación política, solo importan las aportaciones avaladas por el buen hacer económico. Hay ciencia.

Si la economía es una ciencia, es más parecida a la biología que a la física. Los biólogos intentan entender las relaciones de un sistema complejo. Difícil. Pero ellos no pueden decirte con precisión cómo evolucionará una especie particular o cuánto aumentará la población si la temperatura global aumentan un grado. Incluso podrían no ser capaces de contar el número de ranas en este mismo momento con ninguna exactitud. Pero pueden hacer muchas predicciones que se pueden constatar.
ResponderSuprimirEn economía se tiene, no sólo los mismos problemas, sino más. La economía es un sistema muy complejo, con datos imperfectos y modelos que fallan (al menos hasta ahora ha sido así) en dar cuenta de todas las interacciones. Al menos hay un método pero no es suficiente, hoy por hoy. Mañana, ya veremos.
En la complejidad del estudio y en la limitación para hacer predicciones precisas, es poco parecida a la Física. La Biología, aún entendiendo las leyes de la evolución y la química orgánica, difícilmente podrá predecir los siguientes pasos de la evolución de una especie. Cosas parecidas le ocurre a la Economía. Si alguien sabe cómo hacer las cosas mejor, adelante.
ResponderSuprimirCreo que es un proyecto de ciencia, pero haciendo un símil, en un estado como el que tenía la Física incluso antes de Newton. Mis reservas vienen de eso que dices de que la ciencia económica (seria) está dispuesta a contrastar empíricamente sus modelos. Si los datos no apoyan una determinada teoría ¿no habría que abandonarla o replantearla? parece que no, a la vista de la teoría de los ciclos reales, por ejemplo. ¿qué evidencia apoyaba el consenso de washington?. Con una mano se dicen frases rimbombantes sobre que no sabemos predecir y con la otra se siguen utilizando modelos estadísticos que fallan sistemáticamente para ello. Y eso se publica en las mejores revistas. Y (con dos, oye) se llegan a hacer escenarios...a 50 años y se venden como rigurosos (las pensiones por ejemplo!) Se dan premios nobel a modelos que se han demostrado inútiles en casos de incertidumbre extrema- Black-Scholes(y por supuesto no se han abandonado) Sus predicciones reultan erróneas y no se abandonan. Y me preocupa, así mismo, la dependencia del recorrido que señala Juan Urrutia. El las mejores revistas, debido al consenso sobre una metodología bastante rígida, es difícil dejar espacio para ideas realmente innovadoras...y alguien que lleva trabajando de una amnera 20 años es difícil que acepte lo nuevo. Son como la Real Academia, demasiado conservadores y siempre a rebufo de lo verdaderamente interesante, en aras de un "rigor" mal entendido. en general, un caterdrático de Física sabe algo y lo puede demostrar con predicciones fiables. En economía, Santiago Niño Becerra lo puede ser. Predice sin base, falla estrepitosamente y escribe otro libro y es tratado como si fuera un gurú. Y es triste, pero la mayoría de economistas creo que tienen (tenemos) muy poco verdaderamente relevante que decir sobre esta crisis y su salida. Y qué decir de la "aceptada" teoría de la productividad marginal como "solución del problema de distribución". En una palabra, mentira. Una ciencia que trata de la asignación de recursos y mantiene que es un éxito dado el nivel actual de desigualdad mundial está en pañales. ...Apasionante, pero...muchos problemas!!
ResponderSuprimir"Si los datos no apoyan una determinada teoría ¿no habría que abandonarla o replantearla?"
ResponderSuprimirSí
"parece que no, a la vista de la teoría de los ciclos reales"
La literatura sobre ciclos reales nació, no como una teoría de algo que pudiera pasar, sino justamente como un intento de explicar observaciones empíricas.
"¿qué evidencia apoyaba el consenso de washington?"
El consenso de Washington no es parte de la ciencia económica, sino un intento de hacer política económica. Tampoco lo hacía en el vacío: si tienes un país cuyos gobiernos tienen una reputación establecida de gastar sin medida y de endeudarse demasiado, ¿qué le recomendarías para ayudarle?
La publicación en una revista buena es un primer paso, no el último, para reconocer la validez de una teoría o un método. Si no se abandonan modelos que resultan inválidos, porque sean peor que nada (!) o porque haya otros mejores, ciertamente, será mala ciencia. No seré yo quien diga que no.
La dependencia de la historia (o del camino) es algo que se estudia, pero todavía no se ha encontrado, hasta donde yo sé, una buena manera de incorporarlo con éxito.
Sobre Niño Becerra ya hablé:http://todoloqueseaverdad.blogspot.com/2011/08/el-economista-astrologo.html
La teoría de la productividad marginal no es una teoría, es una ley implicada por la teoría del equilibrio general. No es que se proponga como solución, sino como una propiedad (una ley) de los mercados eficientes, guste o no.
No sé si alguien dice que la Economía es un éxito. Yo diría que llega hasta donde llega, que no es mucho en comparación con lo que podría idealmente ser.
No creo que la Economía como ciencia tenga que ver con la desigualdad del mundo. Las razones son muy variadas, pero entre ellas no está, creo, de que los gobernantes tomen las decisiones de política económica según lo que mejor se deduce de la Economía. Como mucho estará el que la Economía no ofrezca recetas para salir de la pobreza.
Un saludo.
gracias por la respuesta, Jose Luis. A lo que te refieres como ciencia económica entiendo que es a la economía positiva. ¿La teoría de equilibrio general está contrastada con la realidad? Se pueden citar muchos ejemplos que contradicen sus conclusiones ¿habría que abandonarla?. Amplio un poco lo de los catedráticos y expertos. Qué estrecha es la frontera entre la ciencia económica y la política. Viene Prescott a España y hace recomendaciones muy cercanas al consenso de washington. Basado en qué? en sus teorías científicas publicadas repetidamente en revistas con peer review? en su opinión personal? no lo aclara!. Acepto que la teoría de los ciclos reales es un intento de explicar observaciones empíricas...fallido! la realidad no se ajusta al modelo. Aceptarías que una observación en contrario invalida un modelo? en economía a actual abundan los ejemplos de teorías que deberían ser abandonadas o modificadas y a las que sus proponentes se aferran. después de una vida haciendo modelos de un tipo, es muy difícil (por cuestiones ya de naturaleza humana) decir "me he confundido". Lo más normal, empecinarse en el error o tergiversar para ganar (estrategia Friedman/Stigler para ganar debates). Ocurre una cosa curiosa. Muchos de os más brillantes científicos económicos (Friedman, Krugman) relajan demasiado el rigor y no se ve clara la frontera entre su opinión y la ciencia. Me parece tramposo e indigno de verdaderos científicos. Llega Krugman a España, mira un poco y dice "hay que devaluar los salarios un 20%". Con 2 cohone. Y krugman es un teórico brillante!. Lo mismo Stiglitz. Y otra cosa. En demasiados casos, ya sabes a priori la opinión de un economista sobre un tema antes de ver los datos ¿o seriamente alguien piensa que pongamos Stigler hubiera podido reconocer por muchos datos que viera que una intervención estatal sobre el precio de un determinado mercado fuera económicamente eficiente? Va en la naturaleza humana al resistencia a reconocer el error! Se produce lo suficiente para que no haya gente que se muere de hambre? sí. se produciría lo suficiente si supiéramos a priori que se va a repartir? probablemente no. Tiene algo que decir la ciencia económica al respecto? creo que avanzar en eso y diseñar mecanismos que alivien esa disyuntiva y mejoren la distribución sin dañar la eficiencia si es un reto para la economía!
ResponderSuprimirUn poco más despacio, Ramiro. Defender que la Economía es una ciencia no implica nada sobre las acciones de un economista en particular. Toda teoría (todo modelo) es, estrictamente hablando, falsa. El modelo de la Tierra plana es falso, hay muchas observaciones que la contradicen, pero es muy útil si uno lo usa para orientarse en una ciudad. Hay que saber las limitaciones de los modelos. Serán útiles en un nivel y, cuando no den más de sí, podrán orientar sobre cómo hacer las cosas mejor. El modelo de equilibrio general explica muchas cosa y ayuda a hacer unas cuantas predicciones que se cumplen con regularidad. Otras no. Para esas otras ¿tenemos modelos mejores? ¿es mejor el modelo que nada? Desde luego, todos nos alegraríamos de ver cada vez mejores modelos. Las nuevas ideas se aceptarán porque nos convenzamos todos o porque se convenzan las nuevas generaciones mientras las viejas desaparecen. Esto es así en toda otra disciplina.
SuprimirLa Economía es parecida a la Estadística en cuanto a que ésta es la ciencia que dice que si tu vecino tiene dos coches y tú no tienes ninguno, los dos tenéis uno (ese genio llamado Bernard Shaw).
ResponderSuprimirSaludos.
En realidad, ni la Estadística no la Economía dicen eso, pero cualquiera se lo dice a Bernard Shaw.
SuprimirLa realidad es que sabiendo leer entre líneas lo dice y muy claro.
ResponderSuprimirSaludos.
No me refiero a la Economía o la Estadística, sino a lo que puedan decir dependiendo del prisma, que es lo que vendría a decir a Shaw. Eso si tenemos la mirilla de la interpretación bien colocada, claro.
ResponderSuprimirSaludos.
Tengo otra muy buena sobre la Estadística cuyo autor no recordaba, pero acabo de encontrar:
ResponderSuprimirLas estadísticas son como las minifaldas: te dan algunas ideas, pero esconden lo más importante.
Ebbe Skovdahl
Dejo otras como bonus:
La estadística es la primera de las ciencias inexactas.
Edmon Gouncourt
Si tu experimento necesita estadística, deberías haber hecho uno mejor.
Ernest Rutheford
La democracia es el abuso de la estadística.
Jorge Luis Borges
La estadística son como las mujeres perdidas; una vez que les pones las manos encima puedes hacer lo que quieras con ellas.
Walt Michaels
Como ves, Ferreira, hay dónde elegir... En cuanto la estadística y el uso que pueda hacerse de ella (Que es a lo que originariamente se refiere Shaw).
La última es terroríficamente machista, pero la pegué por ser la más explicita a lo que vendrían a decir en su conjunto.
Saludos.
Todo eso está muy ingenioso, pero cuidado, que uno corre el riesgo de creérselo.
SuprimirEn mis clases siempre digo: si a uno le engañan con las estadísticas no es el problema de la estadística, sino de haber estado dormido en clase.
"En mis clases siempre digo: si a uno le engañan con las estadísticas no es el problema de la estadística, sino de haber estado dormido en clase."
ResponderSuprimirBuenísimo...
Saludos.
No me importa decir que sí, que es buenísimo. Lo malo es que no es mío, se lo he tomado prestado a ya no me acuerdo quién.
SuprimirUn saludo.