jueves, 14 de noviembre de 2013

Los mitos de la razón


La ciencia ha creado sus propias leyendas. Sus relatos están llenos de personajes, objetos, lugares y hechos que constituyen una auténtica mitología y que en nada desmerece a la clásica. Si la batalla entre los centauros y los lápitas es la metáfora con la que los griegos representaban el triunfo de la civilización frente a la barbarie, no menos importante es la alegoría de la batalla entre la termodinámica y la gravedad, que pugnan nada menos que por dar forma al Universo.

La mitología clásica tiene animales fabulosos como el ave fénix, que resurge de sus cenizas. El gato de Schrödinger no se queda atrás, vivo y muerto a la vez en un estado de superposición cuántica. De la jarra de Pandora se escaparon todos los dones y en ella dejaron sola a la esperanza. Frente a ella, la botella de Klein no tiene interior ni exterior, no cabe nada en ella, pero no puede dejar de contenerlo todo. Prometeo roba el fuego a los dioses para dárselo a los humanos, mientras que el subastador walrasiano consigue satisfacer sus demandas lanzando vectores de precios. La lista continúa: la manzana de Newton frente a la manzana de la discordia; la narración del hombre lobo-para-el-hombre de Hobbes frente al mito atávico del hombre-lobo; el velo de la ignorancia frente a la flor del olvido.

Con esta inspiración, ¡oh, musas!, ¡oh, Urania!, ¡oh, memes!, ¡oh, Wikipedia!, comienzo aquí una serie de entradas sobre la mitología científica. Si no agrada a los dioses, por lo menos que agrade a algún mortal, aunque ese mortal solo sea yo.

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Hace tres años en el blog: La endogamia universitaria.
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9 comentarios:

  1. Tengo que sacar tiempo para no perderme esto. Saludos,

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    1. Póngase cómodo, señor. Vale comentar las jugadas en voz alta.

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  2. Hola Pepe, cuanto más leo tu obra acerca de la Economía y de la pseudociencia más desacreditadas encuentro mis tesis, formuladas en muchos casos a la ligera. Agradezco el contraste y la buena argumentación, es una invitación al rigor y al análisis meticuloso de las cuestiones convertidas en banalidades económicas.

    En cuanto a tu nueva serie, la seguiré con gusto. A bote pronto se me ocurre la metáfora del nudo gordiano cortado por el gran Alejandro, como metáfora de las recetas más "clarividentes" para atajar la crisis económica. Ahí lo dejo.

    Saludos,

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    1. El no saber tiene fácil solución, estudiar y aprender. El prejuicio es mucho peor. Me alegro de que estés en el primer caso.

      No quisiera levantar falsas expectativas con la nueva serie. No se trata de comparar mitos de la ciencia con mitos o leyendas clásicos (esto lo hago en la entrada como parte de la campaña publicitaria), sino de presentar al modo de un diccionario de la mitología a estos seres fabulosos de las ciencias varias.

      Saludos.

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    2. Hola de nuevo, no quiero hacerme pesado pero me he topado con un artículo de Alberto Garzón en Público, donde se aportan unos datos y se refieren unas tesis sobre la crisis económica actual. Dejo el enlace aquí. Por si fuera de algún interés comentarlo.

      Yo lo he leído y medio lo he comprendido, pero no acierto a afirmar la veracidad de su punto de vista. Tal vez el influjo ideológico sea síntoma de falta de objetividad, por eso quería comentarlo.

      Saludos.

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    3. ¿Lo has comprendido? Yo solo leo frases unidas sin ton ni son. El análisis que hace de la desigualdad es patético, lo mismo que el de los tirones de la demanda.

      Las sociedades avanzadas de hoy en día son las más igualitarias que ha visto nunca jamás la humanidad en tiempos históricos y aunque la desigualdad esté aumentando en algunas de ellas con la crisis, la mundial sigue disminuyendo. Es posible, pero es solo una hipótesis, que la globalización traslade la desigualdad entre países a desigualdad dentro de los países con disminución global.

      La desigualdad no se mide mirando la participación de salarios frente a beneficios. No solo porque algunos trabajadores ganan beneficios (jubilados con acciones, cooperativistas, autónomos,...) sino también porque no todos los computados como beneficios son tales (se incluyen imputaciones de renta por vivienda en propiedad, formación bruta de capital,...).

      En cuanto la los empujones de demanda, igual demanda genera un euro de beneficios que un euro de salario. Es muy flojo análisis (y va en contra de los trabajadores) el dar eso como argumento.

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    4. Y por terminar. No sé de dónde saca que lo único que pueden hacer los países es intentar ganar en la carrera de las exportaciones y que los que presenten una balanza de pagos positiva serán los ganadores del capitalismo salvaje que es imposible de domesticar y que eso hace imposible la socialdemocracia. Todo, absolutamente todo lo que dice en los párrafos finales es un discurso inventado. En ninguna parte se muestra su correspondencia con la realidad, solo su correspondencia con una visión prejuiciosa.

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    5. José Luis,

      A mi lo que me interesa del artículo en relación al marxismo, es el vínculo que se establece entre beneficios y trabajo. Aunque esto me lleve a considerarlo una simplificación excesiva además de una dicotomia artificial, no obstante me parece que existe un poso de verdad.

      Me explico. En mi opinión el trabajador es a la vez un consumidor, y al reducir los salarios y aumentar la jornada de éste, se está perjudicando al ciclo del consumo, al menos a nivel interno. Paradojicamente y según alcanzo a entender, según él, esta precarización de los salarios, junto con la caída del poder adquisitivo, impulsa en un doble sentido (caida del consumo interno + abaratamiento de costes) a las empresas hacia el exterior, favoreciendo las exportaciones. Este es el eje del "neomercantilismo" que plantea Garzón en su artículo, hasta donde llega mi visión.

      Espero no haber dicho demasiados disparates, solo trato de aplicar la razón para intentar comprender el fenómeno expuesto en el artículo.

      Un saludo.

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    6. Lo que importa no es lo que opinemos, sino lo que podamos probar. Te vuelvo a decir que tienes que decir por qué aumentar en un euro la participación del salario (quitándosela al beneficio) da lugar a una mayor demanda agregada. A partir de ahí te queda mostrar por qué da lugar a un mayor PIB. Luego tienes que justificar la precarización de los salarios: ¿de dónde sale? ¿se deduce de lo anterior? ¿es una tendencia deducible? ¿observable?

      Después tienes que justificar lo de las exportaciones, que no lo entiendo bien. ¿Solo hay exportaciones con bajos salarios? ¿Es un hecho que todos los países harán eso? ¿Qué pasa con el valor añadido de la exportación? ¿Qué pasa con las importaciones? (la única razón para exportar es importar) ¿De dónde se deduce cómo será el equilibrio que nos espera? ¿Qué tiene que ver todo eso con la imposibilidad de la socialdemocracia?

      Mientras lo único que haya sean discursos tipo el de A. Garzón lo único que tenemos para sustentar su visión es esto: nada.

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