domingo, 17 de noviembre de 2013

Los mitos de la razón. El Relojero Ciego.

Al Relojero Ciego se le suele representar sin ojos o con ellos tapados,
pero siempre acompañado de piezas de relojería

De los orígenes de este demiurgo no se sabe nada a ciencia cierta, excepto que no es divino, como lo atestiguan sus padres, el Azar y la Selección Natural. En cambio se conocen bastante bien algunas de las proezas en que se basa su leyenda, entre ellas la de crear seres que muestran gran armonía partiendo de un material muy escaso. De acuerdo con las leyendas más comunes, por su falta de vista el Relojero Ciego no podía partir de cada una de las partes que componen los seres para ensamblarlas, y recurría en cambio a un truco que los humanos tardaron cientos de miles de años en descubrir: creaba los nuevos seres a partir de seres anteriores. Dejaba que se reprodujeran en gran variedad para, apartando aquellos que no se adaptaban a sus deseos, permitir que siguieran adelante los demás. Se dice que el primer ser lo creó a partir de unas pocas moléculas inquietas y auto replicantes que alcanzó a tocar con sus manos.

Se sabe que los pueblos que le rindieron culto destacaban tanto el grado de perfección de sus criaturas como de la total indiferencia con que condenaba a los no adaptados. Otros, incapaces de aceptar su arbitrariedad, prefirieron cerrar los ojos, ser ellos los ciegos e imaginar otro ser, el Diseñador Inteligente, más deidad que demiurgo, con el que iniciar un nuevo culto. Este diseñador también era relojero, aunque con visión, y resultaba ser tan arbitrario como el primero, pero por razones nunca del todo aclaradas por los investigadores su creencia les resultaba más satisfactoria.

Sabemos del Relojero Ciego por los textos de Richard Dawkins que han llegado hasta nosotros. Existen referencias a relojes en obras de autores anteriores que podrían estar conectadas con este personaje y también con el Diseñador Inteligente. Aunque en esas otras obras se hablaba en términos contrarios, afirmando la existencia de relojeros que podían ver, es posible que ambos cultos coexistieran. También es posible que la figura del Diseñador Inteligente derivara de esos otros cultos. La insistencia en la visión hace pensar que ya había narraciones sobre el Relojero Ciego en esas otras épocas a las que estas obras se intentaban contraponer.

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Hace tres años en el blog: Cómo no enseñar filosofía (3).
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2 comentarios:

  1. Hola José Luis,

    Todo comenzó con el paso del mito al logos. Por primera vez se eliminaba la voluntad del fenómeno, y se hablaba de la physis, había nacido la ciencia. O la proto ciencia. Los filósofos presocráticos (la mayoría) hablaban de naturaleza o falta de voluntad en el mundo y empleaban términos como principio, fuerzas, elementos, átomos, etc... De esta forma la voluntad vinculada al fenómeno moría, dando lugar a un método de hacer filosofía, que siglos más tarde se iría puliendo y que sería llamado método científico. Había nacido la Ciencia.

    Yo en cualquier caso a día de hoy, sigo creyendo que el término "natural" es la mayor falacia que el hombre (como ser dotado de voluntad) se ha impuesto a si mismo.

    No soy creacionista (en el sentido ingenuo judeo-cristiano), tampoco creo en Dios (en el sentido judeo-cristiano). Pero considero el Diseño Inteligente en su versión no instrumentalizada como una teoría que incluso, no excluiría el azar o la selección "natural". Y me explico. Tomemos un poco de creacionismo (sin mezclar a Dios en el tema), simplemente fijemos al demiurgo como un programador o programadores que "crean" virtualmente un sistema informático altamente sofisticado como Second Life, un juego(s), un juego al que todos estamos conectados como jugadores. En programación se pueden programar acontecimientos o eventos, pero no cuándo sucederán, digamos que se PUEDE PROGRAMAR EL AZAR. Es decir que VOLUNTAD Y AZAR no son términos autoexcluyentes, y a este ejemplo que he comentado me remito. Yo de hecho cuando programo el movimiento de un átomo en mi ordenador escribo un programa para que el átomo se mueva, pero las funciones que le atribuyen el movimiento están basadas en el azar, así que nunca sabré a ciencia cierta cual sera su próximo movimiento.

    Con todo esto quiero decir que si tras los patrones y los axiomas, principios, y valores únicos de las constantes en Ciencia, no existe la voluntad (es), es algo que habrá que demostrar, igual que se demuestra todo lo demás. NO SE TRATA DE DEMOSTRAR LA EXISTENCIA DE DIOS. (a pesar de que muchos creacionistas judeo-cristianos se hallan apoyado en el DI para sustentar sus intereses sectarios).

    Un saludo,

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    1. Claro que se pueden programar hechos azarosos, pero la carga de la prueba está en quien propone. Hasta ahora no hay ningún indicio de un diseñador inteligente. Los que se han propuesto se desinflan enseguida.

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