jueves, 7 de noviembre de 2013

Evidencias de la educación como señal (1)

Esta es la primera parte de la traducción de mi último artículo en Mapping Ignorance:


Uno de los aspectos en los que la Economía moderna se distancia más del paradigma neoclásico es el tratamiento de la información, tras los trabajos de Akerlof, Spence y Stiglitz, quienes ganaron merecidamente el premio Nobel por sus contribuciones. Algunos modelos teóricos se introdujeron para explicar fenómenos económicos que no encajaban bien en la vieja teoría, como el mercado de cacharros (bienes usados de baja calidad) de Akerlof (1973) [1]. Con otros modelos la interacción entre teoría y observación es la contraria. Spence (1973) [2] estudió el tratamiento de la información en el mercado de trabajo y encontró algunas consecuencias inesperadas, como que la educación puede servir para señalar las habilidades del trabajador (siendo de esta manera contrapuesta o complementaria a otros usos como la adquisición de capital humano o consumo). En este artículo revisaré alguna de la evidencia empírica de esta posibilidad teórica.

Primero debe entenderse cómo funciona la señalización. La manera más sencilla es aislar su efecto en un modelo simple. Para ello Spence considera una situación en la que la habilidad de los futuros empleados está dada y no cambia con la educación, de esta manera la educación no puede ser usada para adquirir capital humano y tener mejores salarios. Además, se asume que la educación es costosa de obtener y que no reporta beneficios por sí misma, eliminando así su uso como consumo. En estas condiciones parecería que la educación no sirviera para nada. Sin embargo Spence encuentra que si la habilidad propia es conocida por el empleado pero no por el empleador y que si el coste de adquirir la educación es menor para los empleados con mejores habilidades, entonces puede existir un equilibrio en el que los empleados se educan solo para poder señalar que son de altas habilidades. Los de baja habilidad no se educan porque para ellos es muy costoso y el aumento de salario en caso de hacerse pasar por trabajadores más hábiles no compensa el coste de la educación. Si este es el caso los empleadores pueden tener la certeza de que los empleados con educación son realmente los que tienen también altas habilidades, completando así las condiciones para que la situación sea un equilibrio.

Una de las características de la señalización es que implica una inversión mayor en educación que en una situación sin señalización. Para entenderlo nótese cómo en el modelo anterior si la habilidad fuera observable nadie invertiría en educación y la situación sería óptima. Así, la estrategia para encontrar evidencia empírica de la señalización se concentra en detectar sobreinversiones en educación y en estudiar si se deben o no al efecto señal. De manera alternativa uno espera que haya un retorno de la educación más alto en los sectores donde la señalización tiene un papel comparado con sectores en los que la productividad es más fácilmente observable.

Riley (1979) [3] presenta uno de los primeros trabajos que encuentra evidencia para la hipótesis de la señalización usando datos laborales de diferentes sectores del la oficina del Censo de EEUU para los años 1971-75. La idea básica es considerar las diferencias de las rentas vitales entre las distintas ocupaciones y verificar que no puedan explicarse únicamente con la hipótesis tradicional y que, en cambio, sean consistentes con las implicaciones de la hipótesis de la educación como señal. Sin embargo, el propio autor reconoce que los datos del estudio son limitados. Más importante todavía es que los datos son también compatibles con el hecho de que las distintas ocupaciones conlleven distintos riesgos. Otras estimaciones de la época adolecen de problemas similares.

Las cosas comenzaron a ponerse interesantes cuando Lang y Kropp (1986) [4] usaron un enfoque distinto y examinaron las propiedades de estática comparativa de las diferentes hipótesis, tarea nada fácil por cuanto a menudo hacen las mismas predicciones. Sin embargo hay una diferencia cuando uno considera los efectos de la enseñanza obligatoria. Según la hipótesis de señalización un incremento en la edad de enseñanza obligatoria implica que aquellos no afectados por la medida (los que ya se educaban hasta esa edad) también aumenten sus años de escolarización. En cambio, según la hipótesis del capital humano este no debería ser el caso. Usando datos de los años en los que ocurrió este experimento natural en los EEUU entre 1910 y 1970, Lang y Kropp muestran que hay, en efecto, evidencias de la hipótesis de la señalización.

Continúa aquí.

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Hace tres años en el blog: Los dos apellidos.
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