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sábado, 10 de diciembre de 2016

Hoy toca Escépticos en el Pub: ¡Balones fuera! (...y charlatanes dentro)

El sábado 10 de diciembre queremos hacer un Escépticos en el Pub distendido y festivo, acorde con las fechas que se avecinan. Así que le hemos pedido a Emilio Molina que nos presente su recopilación de “Balones fuera”, es decir, de justificaciones con que han respondido diferentes entidades cuando se les ha interpelado acerca de conferencias, cursos y actos varios realizados en sus instalaciones o bajo su patrocinio y en los que intervenían charlatanes, pseudoterapeutas y otros personajes poco recomendables. Pretendemos que el formato sea esta vez más participativo que de costumbre, así que os propondremos un reto. ¿Os animáis?


Emilio Molina (@ej_molina_c) es ingeniero informático y licenciado en Comunicación Audiovisual. Es además vicepresidente de APETP y miembro del Consejo Asesor de ARP-SAPC. Entusiasta de la ciencia y la divulgación, dedica buena parte de su tiempo a combatir las pseudociencias, en especial las sectarias.

Como siempre, la entrada es libre y gratuita. Durante la realización de esta actividad cultural está permitida la presencia de menores de 18 años, siempre que no consuman bebidas alcohólicas, y de los menores de 16 años si están acompañados por uno de sus padres o tutor. Os esperamos en el Moe Club, en Alberto Alcocer 32 el sábado 10 a las 19:00.

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Hace cinco años en el blog: La solidaridad como bien público.
Hace tres años en el blog: ¿Es la escuela austriaca una pseudociencia? Juzgue usted (1).
Y también: ¿Es la escuela austriaca una pseudociencia? Juzgue usted (y 2).
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jueves, 8 de diciembre de 2016

La ideología de la gratuidad vs la ideología de la igualdad. El caso de las tasas universitarias


A cuenta de una discusión sobre las tasas universitarias me enlazan un artículo del que paso a comentar una parte.

Dice:
"En los últimos años se ha elaborado y difundido un discurso favorable al aumento del precio de la matrícula universitaria sustentado en dos pilares. Uno, que no es justo que paguen lo mismo ricos y pobres y que los ricos paguen tan poco. Dos, que, puesto que el estudiante saca un provecho privado de sus estudios universitarios, es lógico que contribuya a sufragarlos. Finalmente, se concluye, el aumento de precios ha de ir acompañado por un aumento de las becas, con el fin de que nadie quede excluido por razones económicas del acceso a la universidad. Lateralmente, se añade, lo que frena el acceso a la universidad no son los precios de matrícula, sino los costes de oportunidad de substituir trabajo por estudio durante el tiempo que dura la carrera universitaria; es decir, los precios de matrícula tampoco son tan importantes."
Obsérvese cómo tras describir la propuesta continúa: “Lateralmente, se añade,…”. ¿Por qué dice eso? ¿Quién dice que lo que frena el acceso a la universidad no sean los precios sino el coste de oportunidad? ¡Son ambas cosas! Y si alguien opina que es más lo segundo que lo primero, ¿en qué afecta a la propuesta, si sigue siendo la misma?

Sigue:
"Aun sin dudar de la buena fe de algunos los promotores del incremento simultáneo de precios y becas, está claro que su discurso, en una fase de asalto al llamado estado del bienestar, solo podía culminar como está culminando: con un aumento de precios y una reducción de las becas."
Siendo que en España estamos lejísimos de haber llevado a cabo la propuesta que se exponía en el primer párrafo cuesta pensar que el aumento de precios y la reducción de becas se deba a ella. Con mucha más razón se puede decir que se debe al sistema actual que subvenciona a todo el mundo y que defiende el articulista.

Acaba (la parte que comento):
"De los dos pilares mencionados, el primero tiene la virtud de que puede parecer un argumento de izquierdas. ¡Que paguen los ricos! La ilusión se desvanece al advertir que lo que se propone es que ricos y pobres paguen íntegramente el supuesto coste del servicio (cosa que para los ricos no supone una gran proporción de su renta) y que a los pobres ya se les compensará con unas becas, inciertas y finalmente casi inexistentes. ¿Es justo que los ricos paguen el mismo precio que los pobres por el pan, el arroz y las patatas? Sí, y es mucho más práctico que un sistema de precios que dependa de la renta del consumidor, de casi imposible implantación, siempre y cuando funcione un sistema de impuestos directos justo y eficiente. Lamentablemente, por añadidura, no goza de tales cualidades el sistema fiscal español, en el que, entre fraudes y deducciones, acaban pagando más los asalariados que los empresarios y los rentistas de alto nivel."
¿Por qué dice que la propuesta es “que a los pobres ya se les compensará con unas becas, inciertas y finalmente casi inexistentes”? ¿No se le ocurre al autor que la propuesta puede incluir que el descuento en la matrícula sea inmediato y que un pacto por la educación puede blindar las becas salarios? El descuento en matrícula sería tan creíble como la tasa actual, igual que las becas salarios. La única diferencia es que con la propuesta habría más recursos para esas becas.

Pero el mayor disparate se comete cuando se dice:
"¿Es justo que los ricos paguen el mismo precio que los pobres por el pan, el arroz y las patatas? Sí."
El autor está equiparando la justicia de que todo el mundo, ricos y pobres, paguen lo mismo por un bien que se vende a precio de mercado con la justicia de pagar por un bien subvencionado. Es decir, como es justo que los ricos paguen igual por algo que no se subvenciona, entonces es también justo que les subvencionemos igual que a los pobres. Por supuesto, quien no piense como él será un neoliberal. ¡El mundo al revés!

El autor se justifica:
“es mucho más práctico que un sistema de precios que dependa de la renta del consumidor, de casi imposible implantación, siempre y cuando funcione un sistema de impuestos directos justo y eficiente.”
Primero: en el caso de los bienes que se ofrecen en el mercado, efectivamente será así; pero no en el caso de las matrículas universitarias. No estamos hablando de un bien o servicio en el que haya multitud de proveedores, sino de un servicio que provee la cosa pública y que ya tiene medios para cobrar distinto según circunstancias personales. Al autor le parece que no merece la pena hacer el esfuerzo. Él sabrá por qué.

Segundo: dice que a los ricos se les cobre no en la matrícula, sino en los impuestos. Si no se vincula la decisión de ir a la universidad con el coste y el beneficio de ir el resultado seguirá siendo todavía más favorable a los ricos. La propuesta de la reducción de matrículas y becas salarios aumenta la participación de los pobres sin fomentar la de los ricos (subvencionándolos).

El autor reconoce que lo de los impuestos no funciona y sin embargo, eso es lo que quiere:
“Lamentablemente, por añadidura, no goza de tales cualidades el sistema fiscal español, en el que, entre fraudes y deducciones, acaban pagando más los asalariados que los empresarios y los rentistas de alto nivel.”
Sí, ya sé que el autor dirá que pongamos más impuestos a los ricos, pero él mismo está reconociendo que eso tendrá el problema de que los ricos no acaben pagando esos impuestos. Esto no le importa. Le importa que la reducción de matrícula y el monto de las becas salario no se mantengan con el tiempo. Sin embargo, lo segundo es de más fácil implantación que lo primero, además de que tiene todas la ventajas comentadas.

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Hace cinco años en el blog: El parlamento proporcional (2).
Y también: El buen samaritano. Solidaridad vs. caridad.
Hace tres años en el blog: Los mitos de la razón. El Subastador Walrasiano.
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viernes, 8 de abril de 2016

Escépticos en el pub: Aquelarre en la Universidad

En nuestro Escépticos en el Pub de abril contaremos con Fernando Frías (@FerFrias), autor del blog “La lista de la vergüenza”, donde da cuenta de las titulaciones pseudocientíficas que imparten muchas universidades españolas. Sobre esa infiltración de la pseudociencia en universidades y otras instituciones tratará su charla, titulada “Aquelarre en la Universidad (y otros organismos públicos)”. Es un tema siempre interesante y ahora mismo está muy de actualidad por la cancelación del máster de homeopatía que impartía la Universidad de Barcelona. La presencia y difusión del pensamiento mágico en instituciones públicas es un hecho preocupante que debe combatirse, como de hecho lo hacemos desde las asociaciones escépticas.



ATENCIÓN: Por circunstancias ajenas a la organización, el inicio de esta sesión se adelantará media hora respecto a nuestro horario habitual. Empezaremos a las 18:30. Será, como siempre, en el Moe Club, en Alberto Alcocer 32. La entrada es libre y gratuita (los menores deberán venir acompañados).

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Hace cinco años en el blog: Atrevida ignorancia.
Hace tres años en el blog: Halcones y palomas.
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jueves, 24 de octubre de 2013

Por qué las escuelas en EEUU inflan las notas (2)


Esta es la segunda parte de mi artículo de octubre en Mapping Ignorance traducida al español. Recordemos que terminamos la primera parte exponiendo el hecho de la inflación de notas en las escuelas estadounidenses:

Un simple ejemplo nos muestra el problema. Imagínese que las plazas disponibles en las universidades están valoras entre 0 y 100 y que las capacidades de los estudiantes también están valoradas entre 0 y 100. Supóngase, además, que ambas distribuciones son uniformes. En esta situación hay un solo equilibrio: el mejor estudiante irá a la mejor plaza, el segundo mejor a la segunda mejor y así sucesivamente. Nótese que ningún estudiante puede pedir que le den una mejor plaza y sea preferido al estudiante que la ocupa. Pongamos ahora que una escuela media de educación secundaria decide ocultar los méritos particulares de cada estudiante y que las universidades solo saben la media de esa escuela. De esta manera a todos los estudiantes de esa escuela se les atribuirá un capacidad esperada de 50 y serán admitidos en las plazas valoradas como 50 (asumimos también que una sola escuela es suficientemente pequeña y que habrá suficientes plazas). Ocultando la información de esta manera la escuela no puede mejorar la posición media de sus alumnos, puesto que 50 es la media de las plazas que tendrían en caso de haber dado notas que permitiera una ordenación clara.

Considérese ahora el caso en el que la mitad de las escuelas (con la mitad del total de estudiantes) tienen estudiantes con capacidades distribuidas uniformemente entre 0 y 50, mientras que la otra mitad de las escuelas tiene estudiantes con habilidades entre 0 y 100. Llamemos a estas últimas "escuelas mejores que la media". Los estudiantes con capacidades entre 50 y 100 constituyen una cuarta parte de la población de estudiantes y, por tanto, ocuparán las plazas valoradas entre 75 y 100, cuya media es (100+75)/2 = 87,5. Por su parte, los estudiantes con capacidades entre 0 y 50 ocuparán las plazas valoradas entre 0 y 75, con media 37,5. La mitad de los estudiantes de una escuela mejor que la media estará entre los primeros y la otra mitad entre los segundos, con una media igual a (87,5+37,5)/2 = 62,5.

La situación anterior no puede constituir un equilibrio, puesto que si una escuela mejor que la media oculta la información de sus alumnos, serán tratados como alumnos con capacidad esperada de 50 (recordemos que las universidades saben las medias de cada escuela). A una capacidad de 50 le corresponde una plaza de 75, ¡que es mayor que la media 62,5 que espera obtener ocultando la información!

Si ofrecer toda la información no es un equilibrio, ¿cuál es? Sucede que efectivamente hay un equilibrio en el que algunas escuelas ocultan parte de la información de sus alumnos. Este equilibrio requiere que las escuelas oculten la información de manera que las capacidades esperadas de los alumnos formen una distribución en la que la capacidad esperada de los alumnos de una escuela en particular da a sus alumnos acceso a plazas no inferiores a las que tendrían en caso de que no estuvieran mezclados (o lo estuvieran de otra manera.)

Los autores muestran, además, que hay esencialmente una única cantidad de información que se revela en todos los equilibrios. A esto le llaman "la cantidad equilibrada de información revelada". A partir de aquí muestran que todas las otras maneras de ocultar la información son semejantes a la aquí expuesta. En particular, las escuelas no son las únicas que pueden ocultar información. Al firmar contratos antes de terminar el curso académico, los estudiantes y las empresas pueden prescindir de la información del último semestre. Si estas dos maneras de ocultar información son posibles, los autores muestran una efecto sustitución entre ambas en equilibrio. Si las escuelas ocultan la información vía inflación de notas, los alumnos y las empresas no encontrarán incentivo para firmar los contratos con antelación. En cambio, si las escuelas no ocultan la información, alumnos y empresas sí querrán hacerlo.

El trabajo no analiza la eficiencia del equilibrio ni los mecanismos alternativos en caso de que no fuera eficiente, pero plantea un modelo para continuar esta línea de investigación.

References:

Gale, G. and Shapley, L.S. 1962. College admissions and the stability of marriage. American Mathematical Monthly 69, 9-14.

Roth, A. 1892. The economics of matching: stability and incentives. Mathematics of Operations Research 7, 617-628.

Ostrovsky M. & Schwarz M. (2010). Information Disclosure and Unraveling in Matching Markets. American Economic Journal: Microeconomics 2(2), 34-63. DOI: 10.1257/mic.2.2.34

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miércoles, 28 de noviembre de 2012

Ciencia, pseudociencia y periodismo


Dentro del curso "Ciencia y Pensamiento Crítico" que imparte este humilde bloguero y profesor hemos organizado una mesa redonda sobre Ciencia, Pseudociencia y Periodismo. Abierta y para todos los públicos. A ver qué tal nos sale, de momento cuento con tres figuras de periodismo, la divulgación científica y la lucha contra la superchería.

martes, 22 de mayo de 2012

Huelga en la enseñanza


Hoy está convocada una huelga por la enseñanza pública de calidad y contra los recortes del Gobierno en esta área.

Como docente no puedo más que estar de acuerdo en promover la enseñanza pública de calidad. Además, como economista, no puedo por menos que señalar, como se ha dicho incontables veces, que la Educación es una de las mejores inversiones que puede hacer una persona o un país. En épocas de crisis hay que recortar cualquier cosa o subir los impuestos antes que disminuir las inversiones más productivas. 

(Esto es hablar en general, claro, con la crisis que tenemos los docentes también tenemos que sufrir nuestra parte. Ya nos bajaron el sueldo un 5% y podríamos muy bien aceptar sufrir otro 5% antes que ver cómo se despiden o dejan de contratar más profesores. Lo que importa es la manera en que nos apretamos el cinturón y con qué prioridades.)

Pero no quería hablar de esto, sino de mi situación particular como profesor universitario ante esta huelga. Pongamos que quiero participar. ¿Cómo lo hago?

Si tengo clase ese día es fácil, no doy la clase. Si hay una reunión o un seminario, no se acude. La consecuencia es que se da menos material a los alumnos (¿el examen quedaría igual?) y que la reunión o el seminario seguramente se pospondrán si la huelga es secundada por un amplio número de personas. ¿Qué tarea se deja de hacer en ese caso? Sufrirá la preparación de las clases o el tiempo dedicado a la investigación. O no necesariamente. Si no voy al despacho, podré realizar estas actividades en casa. Y si no las hago ese día, fácilmente haré otras cosas que no tendré que hacer otro día en el que podré dedicar más tiempo a recuperar esas horas. ¿Es eso huelga?

Pero lo que más me preocupa es que no tengo manera de hacer saber que estoy de huelga y, todavía peor, no sufriré ninguna consecuencia por ello. No ficho, nadie vigila si estoy en el despacho, nadie me pregunta si estoy de huelga. Solamente si he faltado a clase se me podrá descontar el sueldo de la jornada (y ni eso ocurre). Incluso si controlaran los despachos, podría estar trabajando en casa o en una reunión o trabajando en el despacho de otro colega.

En un alarde de ingenuidad, la Universidad nos dio la oportunidad de mostrar que estamos en huelga, introduciendo nuestro nombre en una aplicación informática (con nuestro código, claro). No creo que nadie entienda que se pretende otra cosa que facilitarnos la vida, pero he aquí que los convocantes rechazan esta medida. Argumentan, creo que con algo de razón, que puede ser intimidatoria. Si no con el actual equipo rectoral, tal vez con alguno futuro, por lo que no están bien estas medidas.

Así que aquí estoy, si hago huelga como me piden los convocantes no tendré ningún coste. Eso me coloca en una posición moralmente delicada. Mi huelga no se parecerá en nada a la huelga que hacen aquellos a los que sí se les descontará el sueldo. No quiero de ninguna manera decir que mi acción es equiparable a la de ellos. Sería desvirtuar su acción. Y si quiero equipararme a ellos, debo desoír a los convocantes.

¿Qué hago?

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Hace tres años en el blog: Los científicos se lo montan con modelos.
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martes, 27 de diciembre de 2011

Los presos y la educación universitaria


Antes de la reforma de la Ley Orgánica General Penitenciaria (LOGP) de 2003 la matrícula de presos en las universidades públicas españolas no estaba regulada especialmente. La universidad admitía al preso según sus requisitos de admisión y la atención al preso se hacía mediante acuerdo entre la universidad y la institución penitenciaria en la que estaba el preso.

En la práctica, casi todos los presos españoles que decidían hacer estudios universitarios elegían la UNED. Los presos etarras, sin embargo, elegían la Universidad del País Vasco, UPV/EHU. Hubo sospechas acerca del trato de favor a los presos etarras, tanto en la admisión como en la atención y las posteriores calificaciones a estos presos. Tras las elecciones a Rector de 2004, el equipo rectoral realiza un estudio para saber si han existido estos tratos de favor. El informe de agosto de ese año, presentado en el Consejo de Gobierno de la UPV/EHU, encuentra unas tasas de aprobados muy inferiores a la media universitaria y que no hay razón para sospechar estos tratos de favor.

La reforma de la LOGP de 2003 establece que los estudios universitarios de presos en instituciones españolas deben seguir un convenio que se establezca entre la Universidad y la Dirección de Instituciones Penitenciarias (y no, como hasta ahora, con un acuerdo con la institución particular). La única universidad con convenio tras esta ley era la UNED. La UPV/EHU se dirigió en varias ocasiones a la Dirección de Instituciones Penitenciarias para establecer uno propio sin obtener contestación. En ausencia de convenio, la UPV/EHU anuló todas las matrículas de presos en instituciones penitenciarias españolas.

El protocolo de matrícula en la UPV/EHU continúa para los presos en cárceles extranjeras, pero es recurrido en 2004 por el Abogado del Estado. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco desestima este recurso en sentencia de octubre de 2006. El Abogado del Estado recurre al Supremo, que en sentencia de marzo de 2009 anula la sentencia del Tribunal Superior del País Vasco y declara nulo el protocolo de matrícula. El Supremo entiende que el artículo 56.2 de la LOGP afecta también a los estudios de presos en cárceles extranjeras.

La UPV/EHU entiende que se vulnera la Autonomía Universitaria con esta sentencia y recurre al Tribunal Constitucional. El 22 de diciembre de 2011 la UPV/EHU es notificada de la estimación del recurso, en el que el TC declara vulnerado, efectivamente, el derecho a la Autonomía Universitaria y reconoce que el artículo 56.2 de la LOGP no puede extenderse a presos en cárceles extranjeras, sobre las que la Dirección de Instituciones Penitenciarias no tiene competencia.

Esta es la historia cuya última etapa se anuncia con titulares como "El Constitucional avala la matriculación de presos etarras en la UPV". Es bastante inexacto, porque ni la ley ni los recursos se refieren especialmente a presos etarras, aunque en la práctica les afectará a ellos como a cualquier otro. Con todo, es mejor que titulares previos, que decían que se regalaban títulos. Titulares que fueron objeto de demanda por parte de la UPV/EHU, con resultados positivos hasta el momento. Parece que el valor de la Academia y de los principios amparados por la Constitución se han antepuesto a los vaivenes de la coyuntura política y de las manipulaciones oportunistas.

lunes, 15 de noviembre de 2010

La endogamia universitaria


Una práctica general en las universidades usamericanas es la regla de "endogamia cero". Significa esto que ningún departamento contrata a sus doctores, que deben ir al mercado de trabajo a buscar dónde hacer carrera. En España las plazas se cubren sacándolas a concurso público y decididas por un tribunal. Por ello, la endogamia suele medirse según el porcentaje de candidatos del propio departamento a quienes se otorga la plaza.

Prefiero, como las mejores universidades del mundo, la primera medida, pues es en la formación del doctorado cuando se pueden establecer los vínculos personales al margen de lo profesional y que pueden confundir las decisiones posteriores. En particular, contratando doctores de fuera de la casa se pueden tomar decisiones de promoción de manera más objetiva.

Cada vez que discuto esta práctica con profesores que desconocen los buenos usos internacionales surgen dos objeciones. La primera, seria, señala que no contratar a los propios doctorados requiere de más departamentos que hagan lo mismo, por lo menos en alguna medida. Afortunadamente, no hace falta que la apertura de las demás lo sea al 100% para que una en particular lo haga. Basta que lo hagan en un pequeño porcentaje (si 50 universidades se abren un 2%, una universidad puede colocar a todos sus doctorados fuera de ella).

La segunda es poco seria, pero parece que convence a muchos. Dice así: para una plaza lo mejor es colocar al mejor candidato, sea o no doctorado propio. Esto es cierto, pero el problema de asignación de plazas no es ese. El problema es que los que toman las decisiones pueden tener una combinación de dos objetivos, por una parte el elegir un buen candidato y, por otra, favorecer al propio doctorado. El candidato que maximice esa función con doble objetivo puede no ser el mejor.

Esto se evita quitando de entre el conjunto de candidatos a los propios doctores. De esta manera nos garantizamos que tendremos al mejor candidato de entre todos menos los propios. El coste de esta política es que alguna vez el mejor candidato será el propio. El coste de la que ahora prevalece en España es que a veces el candidato elegido no es el mejor.

¿Qué coste es menor? La empiria lo dirá: échese un vistazo a las universidades o departamentos que practican una u otra política y se verá, si se quiere ver, que ganan por goleada las de endogamia cero.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Una carta abierta

Cedo espacio en mi blog para esto:
Recientemente se ha hecho público que la Universidad de Zaragoza ha abierto una cátedra de homeopatía. 
Desde ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico hemos enviado una carta abierta a dicha institución para mostrar nuestro malestar por dicha decisión, así como con la esperanza de que se recapacite sobre el tema. A día de hoy seguimos sin respuesta por parte de la Universidad, pero la carta ha aparecido publicada en las versiones de papel tanto de El Heraldo como en El periódico de Aragón. 
A continuación reproducimos la carta remitida por nuestro director ejecutivo a la vicerrectora de la Universidad de Zaragoza: 
Desde la ARP-Sociedad Para el Avance del Pensamiento Crítico, queremos manifestar nuestro rechazo a la inauguración de la primera cátedra universitaria de homeopatía, que se ha producido en la Universidad de Zaragoza. 
Entendemos y comprendemos las necesidades económicas que puede tener una Universidad como la de Zaragoza, pero el precio que se está pagando en este caso es excesivo, por un lado el propio prestigio de la Universidad queda en entredicho y por otro, se da un valor añadido a una pseudomedicina como es la homeopatía. 
Afirmamos sin rubor que la homeopatía es una pseudomedicina ya que nunca ha superado un ensayo clínico. Además, las publicaciones científicas recogen que la homeopatía, en el mejor de los casos, no es más que un simple placebo. Si a la falta de pruebas que demuestren su efectividad, añadimos que los principios en los que se basa contradicen directamente el conocimiento científico actual. Con estos datos, fácilmente comprobables a través de la literatura científica, no cabe otra opción que aceptar que la homeopatía no es más que una práctica pseudocientífica carente de rigor y efectividad.
Permitir esta cátedra no es más que conceder un barniz científico a aquello que no lo tiene. La homeopatía, como toda pseudomedicina es peligrosa, ya que muchos pacientes en situaciones extremas acaban abandonando la medicina científica para recavar en los brazos de dicha homeopatía u otras pseudomedicinas, incapaces todas ellas de aportar un remedio a sus problemas. 
Que la homeopatía no es algo serio también se deduce de los títulos que se podían obtener en la web de los laboratorios Boiron. Títulos que muchos internautas obtuvieron en apenas unos minutos sin el más mínimo esfuerzo. Una sencilla búsqueda por la web permite encontrar el escarnio que hacían dichos internautas de la obtención de dicho título. Actualmente dicha opción ha sido deshabilitada de la web de los laboratorios, 
Por lo expuesto en esta carta, consideramos que se debería recapacitar sobre la idea de crear dicha cátedra. El prestigio de la Universidad de Zaragoza junto con el hecho de apoyar institucionalmente una pseudomedicina es lo que nos estamos jugando. 
Ismael Pérez Fernández 
Director Ejecutivo de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

viernes, 30 de abril de 2010

Carta abierta al Vicerrectorado de extensión Universitaria de la UNED


A continuación reproducimos la carta abierta que ARP-SAPC ha enviado al Vicerrectorado de extensión Universitaria de la UNED, el motivo ha sido la inclusión en las IV Jornadas Interuniversitarias del curso sobre la "Aplicación de terapias centradas en la persona", el cual no es más que un conglomerado de prácticas pseudocientíficas, como se puede observar. Desde ARP-SAPC, esperamos que errores como este no vuelvan a producirse sobre todo en instituciones como la UNED y la Universidad de Alcala de Henares.

Le escribimos en relación a las IV Jornadas Interuniversitarias sobre la "Aplicación de terapias centradas en la persona", que, a merced de lo publicado en el programa de las mismas, dan espacio y el respaldo de instituciones educativas públicas a terapias pseudocientíficas, dotándolas de una autoridad y una credibilidad que podrían poner en riesgo la salud de los ciudadanos al hacer creer a éstos que pueden confiar en unas técnicas que no han demostrado científicamente su validez terapéutica.

La tendencia a considerar que cualquier terapia, por el hecho de ser milenaria, es válida, es una falacia habitual pero no por ello admisible; menos aún en unas jornadas organizadas por universidades públicas como son la UNED y la Universidad de Alcalá. La esperanza de vida media actual, muchos enteros por encima de la de hace simplemente un siglo -que decir comparada con la de hace miles de años- se debe a que tenemos una medicina basada en ciencia y no en la tradición.

Las terapias new-age, como el coaching o la arteterapia, de las que hay centenares de variantes, son rituales sin fundamento experimental,sin tan siquiera una explicación de por qué o cómo deberían funcionar,y sin más evidencias de su efectividad que el peligroso "a mi me funciona".

Caso aparte -por más grave, si cabe- es la inclusión del bioelectromagnetismo en dichas jornadas, por ser una práctica contrala que directamente hay advertencias de organismos sanitarios como la FDA estadounidense. Es un fraude que se sustenta sólo sobre un nombre rimbombante y de cariz científico -de hecho es un campo de la ciencia- para vender productos y tratamientos de efectividad nula. Pacientes decáncer han dejado de visitar a su oncólogo para ser tratados con estetipo de "terapias" que les han privado de los tratamientos probados en estudios científicos de la medicina moderna.

El peligro de realizar jornadas o actos como el que se disponen a llevar a cabo reside no sólo en que regalan su credibilidad y nombre aun colectivo de charlatanes que promociona fraudes médicos amparándose que están "centrados en la persona", sino en que promocionan conello que ciudadanos con enfermedades reales dejen de ir al médico a recibir tratamientos reales.

Confiamos en que, para futuras ocasiones, presten más atención a quécursos y jornadas se desarrollan al amparo de sus respectivas instituciones, y no permitan que las pseudociencias se apropien de subuen nombre y credibilidad para lucrarse a través del fraude,especialmente cuando lo que está en juego es un tema tan sensible como la salud.

Atentamente

ARP - Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico.

jueves, 22 de abril de 2010

No seas Cedro: Da y extiende.

Leemos en El País que Cedro avisa a las “universidades pirata”.

Lo de las universidades pirata es una gracia entrecomillada del articulista, así que pasémosla por alto. Para entendernos, Cedro es a la escritura lo que la SGAE a la música.

La directora general de Cedro no llama piratas a las universidades, pero sí dice que
“No se dan cuenta de que están perjudicando a la ciencia, al progreso y a ellos mismos, porque ellos también generan derechos de autor.”
La queja se refiere a la difusión masiva de obras escritas. Difusión que se da en forma de fotocopias, archivos electrónicos y bibliotecas, así como en forma de publicidad en las clases de las obras relevantes para la asignatura.

A la universidad española se le pueden criticar muchas cosas, pero querer que limite la difusión de obras es un gran disparate. La mayoría de las obras que se distribuyen en la universidad son artículos, revistas y libros de texto o de investigación. He trabajado en siete universidades distintas, me han invitado a dar seminarios a unas cuantas decenas en tres continentes y he conocido a colegas de más de un centenar entre congresos y visitas, y jamás he conocido a nadie que publique sus investigaciones o sus libros de texto por el lucro que puedan suponer las ventas de esos libros o artículos.

Para empezar, las publicaciones en revistas no dan un solo euro al autor. Los libros de investigación o de texto sí dan dinero, pero muy poco. Las razones casi exclusivas para publicarlos son el afán personal por crear o comunicar y el prestigio que un texto de éxito puede dar. Así, la creación no se verá alterada en lo más mínimo porque haya más o menos derechos de autor. La difusión, en cambio, se puede ver dañada con leyes que permitan a Cedro limitarla. Con la reducción de la difusión, los estudiantes y los investigadores tendrán dificultada su labor y su producción se verá mermada.

¿Y las editoras? Se nos dice que si no ganan, no publicarán, pero no es lo que sucede. Las publicaciones académicas ganan por las ventas institucionales a las bibliotecas universitarias (a precios ridículamente altos), por el presupuesto asignado por la universidad que las publica, por las cuotas de los socios pertenecientes a la asociación que las publica, por las cuotas de inscripción a los congresos que organizan, por las suscripciones personales y por el precio por enviar un artículo para su evaluación.

De todos modos, esto está cambiando. Las mismas tecnologías que permiten la copia permiten la publicación con muchos menos costes, y ya han salido multitud de revistas (electrónicas y en papel) que permiten la copia y que se autofinancian. Así que los dinosaurios pueden adaptarse perfectamente.

¿Universidades pirata? No, universidades que difundan sin límites.