domingo, 16 de octubre de 2016

Elecciones con una y con dos vueltas (2)

Esta es la segunda parte de la versión en español de mi artículo de septiembre en Mapping IgnoranceDebe leerse la primera parte para entender esta.


El límite de 15.000 habitantes cambia la manera en que se eligen tanto los concejales como el alcalde, el test es sobre ambos cambios. Sin embargo, los autores argumentan convincentemente que en la práctica cualquier cambio de comportamiento puede ser atribuido a la manera en que se elige al alcalde, puesto que tras la reforma de 1993 les dio mayores poderes políticos. De hecho, incluso si los concejales pueden, en teoría, forzar la salida del alcalde, este es un suceso que raramente ocurre.

Los datos seleccionados son municipios con población cercana al límite (entre 10.000 y 20.000 habitantes), que constituyen el 10% de los municipios, para las elecciones entre 1993 y 2000. En total la muestra se compone de 2.027 mandatos de alcaldes en 661 municipios.

Finalmente, es importante notar que los resultados de los análisis teóricos requieren dos supuestos centrales. Primero, que el electorado esté polarizado (los moderados están más cerca de los extremistas de su mismo lado del espectro político, que entre ellos), y segundo que los partidos moderados son más grandes que los extremistas. Estas dos condiciones se dan en la política local italiana.

Cómo varía el número de candidatos según el sistema electoral

Antes de la reforma de 1993 no se observa ningún efecto en el número de candidatos alrededor del límite. Hay menos candidatos en los municipios más pequeños, pero no se encuentra ninguna discontinuidad entre las ciudades justo por encima y por debajo de 15.000 habitantes. Sin embargo, tras la reforma sí que se encuentra una discontinuidad estadísticamente significativa, lo que refuerza la hipótesis que la causalidad entre más candidatos y elecciones a doble vuelta es el mecanismo electoral y no el tamaño. En general, los autores encuentran que con doble vuelta el número de candidatos para alcalde aumenta alrededor de un 29%, en contraste con las evidencias que mostraban algunos estudios previos (véase, por ejemplo, Fujiwara, 2011 [2] para el caso brasileño). Los autores van más allá y argumentan que esto es debido al comportamiento estratégico de los candidatos, y no de los votantes, puesto que no encuentran evidencias de voto estratégico en este contexto.

¿Conduce la elección a doble vuelta a políticas más moderadas?

En el trabajo, la volatilidad política se mide por el cambio en la política de impuestos municipal cuando cambia el alcalde. Los autores encuentran que el cambio es ciertamente mayor cuando se usa la elección a una vuelta, confirmando la hipótesis (c). Más aún, la probabilidad de que un partido en el lado extremo (como el Partido Comunista) consiga que es elija su candidato es menor cuando hay doble vuelta, lo que supone una evidencia a favor de la hipótesis (b). El análisis rechaza explicaciones alternativas para este efecto del sistema electoral en la volatilidad de los impuestos, por ser los cambios de alcalde similares entre los ayuntamientos que usan el sistema a una y a dos vueltas.

Más específicamente, los autores consideran la variación inter-temporal en las tasas de impuestos sobre la propiedad en las empresas y encuentran que una reducción de alrededor del 61% en al varianza justo por encima del límite de los 15.000 habitantes. De manera similar, cuando consideran una variación de corte transversal en el mismo impuesto, dentro de los grupos de municipios con población similar alrededor de los 15.000 habitantes, encuentran una disminución en la varianza del impuesto sobre la propiedad de alrededor del 71%.

Finalmente, los autores explican con cautela la significancia su trabajo:
“Nuestros resultados tienen implicaciones importantes para el diseño de las instituciones democráticas. El extremismo político está extendido en muchos países avanzados y desarrollados (Italia incluida) y a menudo es contra productivo. Reduce el bienestar ex-ante si los votantes presentan aversión al riesgo, e induce grandes desacuerdos que a menudo interrumpen los procesos de decisión en los gobiernos y las legislaturas. Respecto a esto, los sistemas electorales a doble vuelta pueden tener una ventaja sobre los sistemas de una sola vuelta, al moderar la influencia de los grupos extremistas y al reducir los costes de bienestar asociados con la volatilidad política.” 
“Debe tenerse cuidado en extrapolar estos resultados a contextos institucionales distintos, como las elecciones primarias para elegir a los candidatos de los partidos. Otra limitación importante de nuestro trabajo es que no estudiamos los efectos a largo plazo en el número de partidos y en sus posiciones ideológicas. Uno puede argumentar que el sistema a dos vueltas, además de reducir la influencia de las posturas extremas en las decisiones políticas, permite sobrevivir a los partidos extremistas al darles visibilidad en la primera ronda.”
Referencias

1. Bordignon, M.; Nannicini, T., y Tabellini, G. 2016. Moderating Political Extremism: Single Round versus Runoff Elections under Plurality Rule.” American Economic Review 106(8), 2349–2370.

2. Fujiwara, T. 2011. “A Regression Discontinuity Test of Strategic Voting and Duverger’s Law.” Quarterly Journal of Political Science 6, 197–233.

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Hace cuatro años en el blog: Los sesgos cognitivos (1).
Hace tres años en el blog: Que veinte años no es nada.
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