lunes, 27 de septiembre de 2010

Al monte se va con botas. Cómo no enseñar Filosofía.


Leo en un libro de Filosofía de 1º de Bachillerato (Bien Pensado, ed. Alhambra):
"Las ciencias naturales incurren a veces en errores lógicos: argumentos incorrectos desde el punto de vista de la lógica.
"El esquema de argumentación que utiliza la verificación de una hipótesis es lógicamente incorrecto pues incurre en una falacia de afirmación del consecuente. Veámoslo con un ejemplo:
"1. Si llueve, las calles están mojadas.
"2. Las calles están mojadas.
"3. Por lo tanto, ha llovido."
Y el autor, Javier Pérez Carrasco, se queda tan campante.

Uno puede decir que las afirmaciones de la ciencia, siendo que dependen de la verificación empírica, no pueden ser nunca deducidas lógicamente. Nos referimos a las afirmaciones acerca de los hechos o de las leyes y teorías científicas. Nadie nunca ha negado tal cosa. Pero esto dista mucho de ser una falacia lógica, pues nunca se hace la afirmación que critica JPC.

Tal vez lo que se quiere decir es que las hipótesis que concuerdan con los observables se aceptan con mayor probabilidad que las que no concuerdan (si las calles están mojadas la hipótesis de que haya llovido gana puntos frente a la alternativa de que no haya llovido, siempre a la espera de dar o quitar puntos según tengamos más información). Pero esto no se dice. Ni una palabra acerca de la inferencia estadística, que es un modelo formal en el que se muestra la lógica escrupulosa y nada falaz de este tipo de afirmaciones, que son las científicas.

Un profesor quiere hablar de validación de hipótesis sin hablar (¿sin saber?) de inferencia estadística. Eso es echarse al monte sin botas.

¿Cuándo ocurrió que la filosofía quedó en manos de la gente de letras? La filosofía, desde sus inicios ha sido siempre una disciplina de ciencias (que no entre aquí el que no sepa geometría). En algún momento, sobre todo en la Europa continental y, sobre todo, en España, quedó en manos de gente anumérica, salvo honrosas excepciones.

La filosofía debe plantear preguntas, cuestionar actitudes, proponer maneras de vivir, buscar hilos conductores en el pensamiento,... Muy poco de este quehacer se puede tratar sin la ciencia. Las preguntas corren el riesgo de ser ridículas y las críticas de caer, digamos, fuera de tiesto.

24 comentarios:

  1. Así nos va en este país... Me temo que la ciencia es una incomprendida. Me llevan los demonios cuando tengo que discutir en los congresos de mi área (en Brasil) con ignorantes anuméricos que discuten la validez de una investigación estadística afirmando, tan campantes, que una estadística NUNCA puede reflejar la realidad en su esencia, que siempre perderemos matices... En cambio un buen estudio hermenéutico, o un "cultural study", es otra cosa...
    Debería estar prohibido estudiar una carrera, cualquier carrera al "que no sepa geometría".

    ResponderEliminar
  2. Bien dicho, es decir escrito. Otro problema es que las mentes más brillantes se van o se apartan del canon vulgar que les deprime, o les arrinconan por envidia, que de todo hay y los "otros" son los que deciden cual es la verdad y cual no. Mentes vulgares y torpecillas con quizás con algún complejillo innato que les impide reconocerlo y/o arreglarlo con algunas pastillucas de humildad y atención. Grrrr, estas cosas me ponen furiosa y me alegro que mis nietos no estudien aquí.
    No soy científica, pero me encantaría haber tenido la capacidad para serlo, sin embargo en el bachi, en Física me cascaron un sobresaliente, vaya vd. a saber por qué, cuando lo que se me daba bien era la filosofía y la religión ;D. Ja,ja. Un abrazo.
    Por cierto en mis ensueños oníricos el éxtasis toma diversas formas geométricas y semicírculos danzando y formando todo tipo de figuras.
    Definitivamente, me gusta más mi mundo onírico. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Alberto:

    Completamente de acuerdo.

    emejota:

    Puedes completar el mundo onírico con geometría fractal. Ni el LSD, vamos.

    Un lujo teneros por aquí.

    Abrazotes,

    ResponderEliminar
  4. Y sin embargo, el argumento:
    "1. Si llueve, las calles están mojadas.
    "2. Las calles están mojadas.
    "3. Por lo tanto, ha llovido."
    Es falaz. Porque de las premisas no se puede deducir la conclusión. Por ejemplo, pudo haberse reventado una presa, y por eso las calles están mojadas.
    No obstante, tampoco me satisface la introducción de Javier Pérez Carrasco. Yo pondría:
    “Las exposiciones de los naturalistas incurren a veces en errores lógicos: argumentos incorrectos desde el punto de vista de la lógica”. Porque no son “las ciencias naturales” quienes se equivocan, sino aquellos que argumentan.
    Señores científicos: ¿Por qué les molesta que hayamos sido hombres de letras quienes nos quedamos a cargo de la filosofía? ¿Siguen creyendo que tenía razón Platón cuando expulsó a los poetas de la República?
    En mi país, los políticos, ralea de iletrados, han querido varias veces eliminar la filosofía y la lógica de las matrículas escolares, horror que ya estamos pagando, pues a muy pocos les importa la corrección de estilo, que es lo que los filósofos sabemos hacer muy bien.

    ¡Salud e inquieta alegría!

    ResponderEliminar
  5. De que año es la edición de ese libro?... estancamiento puro.
    La filosofía es un saber de segundo grado, que presupone por tanto otros saberes previos, «de primer grado» (saberes técnicos, políticos, matemáticos, biológicos...).
    saludos

    ResponderEliminar
  6. Enrique:

    Claro que el silogismo que se pone como ejemplo está mal. No es esa la cuestión, sino que se acusa a la ciencia de hacer ese tipo de argumentos, cuando no es así. Lo que hace la ciencia es inferencia estadística, algo probado lógica y matemáticamente, no afirmaciones del consecuente.

    En realidad, debería decir lo mismo si la filosofía hubiera quedado en manos de los físicos o los economistas. Me quejo de lo que es el caso. Para filosofar hay que saber bastante de todas las cosas, de las matemáticas, las ciencias naturales y sociales, de lenguaje, de ética y de estética.

    Hacer filosofía y escribir un libro confundiendo algo tan elemental como lo anteriormente dicho es consecuencia de un muy mal encauzamiento de la filosofía por parte de muchos filósofos.

    No hablo de todos, claro. Me honro de conocer y trabajar con algunos que son la excepción y que, aun viniendo de las letras, se han tomado la molestia de conocer las ciencias.

    Lola:

    El libro está recién salido del horno. Por lo demás, te digo lo mismo que a Enrique y que concuerda con lo que dices tú misma.

    Saludos a ambos y también alegría, inquieta o calmada.

    ResponderEliminar
  7. Hola, José Luis.

    Y eso que asertas sólo he podido comprenderlo dialogando contigo. ¿Es la filosofía un ejercicio tan sólo en solitario? Los diálogos de Platón son el ejemplo de una práctica que apenas se está resucitando con internet.

    Por cierto, en el texto que citaste, JPC no se refiere a estadística. Quiza debiste citar más. A mí me parece que algunos físicos sí incurren en falacias lógicas de vez en cuando.

    Por ejemplo, sostener que el Big Bang es el origen del Universo (sea lo que esto sea) sólo puede ser concediendo que el Universo tuvo un origen (sea esto lo que esto sea)...

    ¿Por qué les fallan las chunchas en un momento tan importante?

    ¡Salud e inquieta alegría!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las teorías cosmológicas establecen que el Big Bang es el origen del Universo tal como lo conocemos nosotros, o dicho de otra manera, de nuestro Universo. Dichas teorías llegan hacia atrás en el tiempo hasta un instante posterior al Big Bang, no pueden decir nada de qué había antes, ni siquiera si esta pregunta tiene sentido. Los métodos matemáticos usados en esta teoría no pueden ir más allá, de momento. José Luis Ferreira lo explica más. Un saludo.

      Eliminar
  8. Los ejercicios científicos, filosóficos o cualquier otra índole suelen ser mejores en compañía. No sólo porque conoces gente, sino porque te imponte una disciplina y te sugiere ideas que de otra manera no tendrías.

    Justamente lo que le recrimino a JPC es que no se refiriera a la inferencia estadística cuando debía, y se refiriera en cambio a una falacia que no hace al caso.

    Los científicos, como cualquier mortal, cometerán falacias a espuertas. Es el compromiso de someterse al método científico lo que las va eliminando.

    Sostener que el Big Bang es el origen del Universo (de lo que conocemos) no es falacia si se entiende solo que el espacio, el tiempo, la materia, la energía, las fuerzas,... empiezan en ese momento. Si se entiende que el Big Bang se origina a partir de alguna otra cosa, estamos postulando algo que, de momento, no es observable ni tiene sentido en el modelo más establecido (aunque sí en otros).

    En cualquier caso, interpretaciones o especulaciones teóricas que no son observables o falsables no tienen mayores consecuencias. En otras palabras: no será un error importante. Error sería, con los datos en la mano, deducir que la tierra es plana o cosas así.

    ResponderEliminar
  9. El caso del ejemplo es claro que es una falacia, pero eso no es ciencia, si hubiera sido un estudio científico sería:
    "1. Si llueve, las calles están mojadas.
    "2. Las calles están mojadas.
    "3. No ha pasado ninguna brigada de limpieza con agua.
    "4. Ninguna persona ha tirado agua a la calle.
    "5. No se han dado las condiciones para que el vapor de agua condense mojando las calles.
    "6. No se ha apreciado ningún meteorito formado por hielo, entre otros compuestos caer a la tierra y fundirse al cruzar la atmósfera.
    "... y una larga argumentación de etcéteras que hacen que la opción "ha llovido" no sea la verdadera, ya que esto, con las premisas que tenemos no la podemos averiguar, pero si que es la mas plausible.
    . Por lo tanto, ha llovido."

    ResponderEliminar
  10. Con esto quiero decir también, que los conceptos científicos, creo yo que es una condición para la ciencia, no son de tipo absoluto, son más bien aproximaciones, y en cualquier caso, los conceptos científicos son "correctos", hasta que se descubre algo mas aproximado, dudo mucho que consigamos llevar a algun "CONCEPTO VERDADERO"

    Por poner un ejemplo, la velocidad de la luz:
    "Nada puede viajar a mayor velocidad que la de la luz". Podría darse el caso, de que alguna gran mente, descubriera gravitones mañana mismo en el LHC, ¿donde queda mi afirmación?

    ResponderEliminar
  11. Carlos:

    Gracias por explicarlo tan claramente. Eso es la inferencia estadística en acción.

    ResponderEliminar
  12. Anónimo:

    No sé dónde quedaría tu afirmación, pero sí cómo quedaría: bastante restringida.

    ResponderEliminar
  13. "Tal vez lo que se quiere decir es que las hipótesis que concuerdan con los observables se aceptan con mayor probabilidad que las que no concuerdan (si las calles están mojadas la hipótesis de que haya llovido gana puntos frente a la alternativa de que no haya llovido, siempre a la espera de dar o quitar puntos según tengamos más información). Pero esto no se dice."

    Recuerdo esta cita muy a menudo:

    "...la ciencia se ve obligada a crear su propio lenguaje, sus propios conceptos para su uso exclusivo. Los conceptos científicos comienzan a menudo con los que se usan en el lenguaje ordinario para expresar los hechos diarios, pero se desarrollan de modo diferente. Se transforman y pierden la ambigüedad usual en el lenguaje común, ganando en exactitud para aplicarse al pensamiento científico."

    Einstein.

    gracias.

    ResponderEliminar
  14. Soy:

    Bienvenido a este tu blog. Me alegra especialmente tener lectores y comentadores dominicanos (estoy casado con una dominicana y me encanta el país).

    Gracias por la cita. Viene pintiparada.

    ResponderEliminar
  15. Gracias a ti por responder, procuro leer más que comentar en los blogs, ya sabes, por aquello de las ofensas, por eso consideré que debia dar mis opiniones en este blogs sobre esos temas que me interesan, por la limpieza que ofrecen las palabras que en el se escriben.

    Me alegro saber que estas casado con una dominicana y que conoces la isla.

    gracias.

    ResponderEliminar
  16. Una de las razones que me llevó a escribir un blog a cara descubierta es, precisamente, obligarme a la educación y el respeto.

    ResponderEliminar
  17. "Para filosofar hay que saber bastante de todas las cosas, de las matemáticas, las ciencias naturales y sociales, de lenguaje, de ética y de estética."

    "Los científicos, como cualquier mortal, cometerán falacias a espuertas. Es el compromiso de someterse al método científico lo que las va eliminando."

    "Carlos:
    Gracias por explicarlo tan claramente. Eso es la inferencia estadística en acción."


    Te voy a decir, JL, que una de las cosas que más me gustan de este blog son los comentarios (los tuyos o los de tus comentaristas habituales). Muchas veces más que las propias entradas (normalmente no tengo los conocimientos necesarios para entenderlas sin los comentarios).

    No puedo decir otra cosa que ésta: creo que la crítica debe venir desde una opinión con criterio, con conocimiento detrás de ella. Si no es así, es pura charla y así debe ser tratada.

    ResponderEliminar
  18. Gracias por el piropo y por el comentario, con el que estoy de acuerdo.

    A veces uno se limita en las entradas, por aquello de la brevedad y también porque no sabe exactamente qué parte se entenderá mejor o peor.

    Para eso vuestros comentarios son imprescindibles y me alegro de teneros por aquí.

    ResponderEliminar
  19. La verdad es que el razonamiento que se ha puesto como ejemplo de argumentación científica es sólo una caricatura. Es verdad que desde el punto de vista de la lógica formal es incorrecto, pero creo que poner al descubierto este tipo de falacias es un ejercicio útil sólo para desenmascarar falsos argumentos en discusiones no académicas, en conversaciones "a pie de calle". Y uno queda como Dios cuando pone en evidencia de esta manera a su contrincante dialéctico.

    De todos modos la aportación más interesante de la filosofía a la reflexión sobre el quehacer científico viene de la mano de la filosofía de la ciencia y de autores como Popper, Lakatos, Kuhn, Hanson o incluso de los empiristas lógicos del Círculo de Viena. Aunque la mayoría de estos reconocidos autores no son científicos o no han ejercido la actividad científica (Kuhn era físico de formación y Lakatos, creo, matemático de la London School of Economics) sus reflexiones no dejan de ser interesantes para los científicos ejercientes que sienten interés por elaborar una reflexión de segundo orden sobre su propia actividad. Yo tengo la suerte de haber adquirido formación académica en las "dos culturas" (como diría Snow) y creo puedo apreciar más o menos bien esta influencia recíproca (mucho mayor en un sentido que en otro, desde luego).

    Y aunque supongo que los participantes en este foro ya los conocerán, me gustaría recomendar dos libros de introducción a la filosofía de la ciencia: son textos claros, sencillos y bastante completos.

    Uno es el superclásico "Qué es esa cosa llamada ciencia" (1976), del físico australiano Alan Chalmers. Sé que en España está editado por siglo XXI y es una magnífica introducción a los filósofos de la ciencias más importantes.

    http://bit.ly/1aCszrj

    El otro es un libro de Javier Echeverría, matemático y catedrático de filosofía, y se llama "Introducción a la metodología de la ciencia" (1999), editado por Cátedra. Es también muy completo, dentro de los límites de su brevedad, y presenta un tratamiento de las cuestiones algo más lógico-formal que el texto de Chalmers.

    http://bit.ly/1bkewLo

    Por cierto, enhorabuena por el blog, José Luis. Ahora que he empezado a estudiar Economía lo consultaré con cierta frecuencia.

    Un saludo.



    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bienvenido al blog, Manuel.

      Gracias por tus enlaces y por tus amables palabras.

      Eliminar
    2. Bienvenido al blog, Manuel.

      Gracias por tus enlaces y por tus amables palabras.

      Eliminar
  20. La principal falacia de la ciencia no es su método, sino la pretensión exclusivista de que éste elimina cualquier atisbo de existencia de intencionalidad.

    En cuanto al uso del lenguaje, se podría decir que es álgebra semántica, algo infinitamente más complejo que el manejo de cualquier algoritmo que describa una operación aritmética.

    Claro que esto no deja de ser afirmaciones arbitrarias que caen en la trampa del debate polarizador entre ciencias o letras.

    ResponderEliminar