martes, 28 de abril de 2009

La razón moral en bancarrota


Propongo considerar un pequeño problema moral para el que la razón pura (sea lo que sea eso) es incapaz de ofrecer una solución. El ejemplo, por ser tan mundano él, no debería preocupar a los proponentes de una moral basada en la razón. Aún así lo propongo porque ayudará a entender la postura de quienes no creemos posible que la razón pueda dar ningún salto para poder deducir lógicamente la moral.

Este es el ejemplo:

Una empresa se declara en bancarrota. Sus activos están valorados en 120, pero tiene dos acreedores a quienes debe 60 y 120, respectivamente. ¿Cómo se dividen los activos entre los acreedores?
  • Regla igualitaria: Se reparte entre ellos a partes iguales, 60 para cada uno.
  • Regla proporcional: Se reparte proporcionalmente a la deuda, 40 para el primero, 80 para el segundo.
  • Regla del Talmud: El primero reclama la mitad, el segundo todo. La mitad que reclaman los dos se reparte a medias (30 para cada uno). La segunda mitad que reclama sólo el segundo es para él (60 más para el segundo). El reparto queda así: 30 para el primero y 90 para el segundo.
¿Cuál es el reparto moralmente justo?

No es posible saberlo. Cada uno obedece a un principio distinto, todos tienen en cuenta cierto principio de igualdad, pero cada regla lo trata de forma distinta. De hecho podríamos imaginarnos muchas más, todas sensatas. Podemos poner un mínimo asegurado para cada acreedor y un reparto proporcional del resto de la deuda, o hacer el reparto proporcional al logaritmo de la deuda (por aquello de que más dinero da cada vez menos felicidad), o dárselo todo al más rico (la regla Reaganiana), por poner unos pocos ejemplos más.

Esta es la discusión:

El problema es interesante porque está perfectamente definido. Si se dice que hacen falta más datos, por ejemplo sobre quién es cada uno de los acreedores, supóngase que son dos personas exactamente iguales excepto por su posición en este caso de bancarrota. Ni aún así podemos deducir una u otra regla de reparto sin mediar por medio algún otro principio que implique esa regla en particular. Esto no tiene por qué ser redundante. En teoría de juegos hay toda una rama dedicada a derivar fórmulas de reparto a partir de axiomas deseables. Ocurre que cada regla obedece a un subconjunto particular de estos axiomas y que ninguna regla los puede tener todos. En otras palabras, muchos axiomas que son deseables son incompatibles entre sí. Fijémonos que la elección de los axiomas será convencional, mientras que será la razón la que nos lleve de esa elección de principios a una regla de reparto (si es posible) o a concluir que una regla que satisfaga esos axiomas no existe.

Todo eso está muy bien, se objetará, pero la razón moral no se mete con asuntos mundanos como el de la bancarrota (con permiso del Corán, del Talmud y de los códigos civiles y mercantiles, supongo), sino con problemas más importantes. Es posible, pero mi argumento es que los intentos para sustentar una moral en la razón se enfrentarán siempre a este tipo de problemas.

¿Por qué lo creo? Por dos razones. Primera, porque en todos los problemas que se han podido analizar con rigor (bancarrota, negociación, votaciones, provisión de bienes públicos, agregación de preferencias,…) se han encontrado estos problemas. Segunda, porque los que proponen que tal empresa es posible no han conseguido avanzar un milímetro. Todos los avances han sido a partir de concesiones en los principios o a partir de una formulación de acuerdos normativos sobre qué es lo deseable: un punto económicamente eficiente, un punto aceptable tras el velo de la ignorancia, un punto de equilibrio, un punto en el que no haya envidias, una cesión de soberanía a un líder o algún otro principio por el estilo. Todo ellos serán perfectamente discutibles por personas razonables.

25 comentarios:

  1. José Luis:

    Creo que no es posible un reparto enteramente justo pero no me parecen tan indiferentes las soluciones que propones.

    Pongamos que en la primera el patrimonio es de un millón de los cuales el primero prestó uno y el resto el segundo. Carecería de justicia repartir medio millón a cada uno.

    Pero supongamos que para el negocio uno puso todo lo que tenía confiando en que le sería devuelto y el segundo mil veces más de lo necesario para vivir. Si la cantidad de 1/1000 de lo que queda significa que el primero no puede vivir el reparto no sería justo porque sería la ruina del primero y un ligero malestar para el segundo. Esa es la razón del fondo de garantía de depósitos o los seguros.

    Como siempre, los problemas se inscriben en un marco social y hay una finalidad más compleja que el mero cálculo de costes económicos ya que intervienen los costes sociales.

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  2. Sursum corda!:

    Nunca he dicho que sean indiferentes. ¿Indiferentes para quién? Cada cual tendrá su preferida. Recuerda que he dicho que podemos considerar la situación personal de ambos acreedores exactamente igual excepto por su posición en este caso de bancarrota.

    Puedes corregir la regla igualitaria poniendo que nadie puede recibir más que su deuda, a partir de ahí se llevan los demás el resto. Tienes otra regla más para competir con las anteriores.

    Puedes introducir más reglas. Por ejemplo, la que de unos incentivos mejores para que las inversiones minimicen la probabilidad de bancarrota, o maximicen la ganancia esperada, o combinar esto con alguna regla de igualdad. ¿Cuál selecciona la razón como justa? La razón no puede hacer esto. Tan irracional es no seguir la razón cuando se puede seguir como intentar seguirla cuando no se puede.

    La moraleja es que, si ni siquiera en este caso tan sencillo es posible derivar lógicamente una regla moralmente buena, a medida que compliquemos el problema toda esperanza se hará vana. Y si hablamos, no de dineros, sino de vida y muerte, de libertad y seguridad, ... el problema se hará más difícil, no más fácil.

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  3. José Luis

    Creo que si lo que queremos plantear es la corrección de algún objetivismo y racionalismo moral la mejor manera no es proponer problemas casuísticos. Como bien dices es las diferentes propuestas de solución que se puedan ofrecer habrá implicados principios morales muy generales. Son, pues, estos, los que hay que discutir. Tu tesis es que no hay forma racional de justificar unos sobre otros.

    De momento quiero ofrecerte las siguientes anotaciones al respecto:

    Es obvio que casi todo el mundo, si no todo el mundo, cree que es posible discutir de ello, así que, como mínimo, es muy contraintuitivo decir que no tienen solución. Si, como has defendido a veces, crees que el consenso generalizado es prueba de racionalidad (aunque seguramente no la única) hay un fuerte consenso en que el asunto es tratable racionalmente (no lo hay acerca de si se puede convencer a un león). Esto podría ser, por supuesto, debido a que sólo unos pocos filósofos se han dado cuenta de que hay una falsa analogía entre problemas racionales y problemas éticos.

    En segundo lugar, creo que si preguntásemos a cada persona si cree que la consideración de que algo es justo o injusto no depende de las propiedades que atribuyésemos a las cosas y de la idea que tuviésemos de lo que es una persona, etc, pocos dirían que así es, como pretendería un relativismo.

    En tercer lugar, que la ética fuese totalmente racional no equivale a que tuviese que ser:
    -Puramente racional (como la lógica, si es que la lógica es tal), sino que podría necesitar de la consideración de muchas variables materiales difíciles de tener en cuenta y, eventualmente, imposibles.
    -Analítica, si es que hay algo analítico. No es preciso defender que ‘bueno’ es analíticamente equivalente a ‘que ayuda a la supervivencia’, o ‘que lleva a la salvación’, etc. Podría ser una propiedad sintética, no deducible lógicamente (como no es analítico que los cuerpos se comporten según la constante gravitacional, lo que no hace a la mecánica newtoniana irracional).

    Evidentemente yo no voy a proponer una solución concreta al acertijo, no porque crea que no la hay, ni tal vez porque crea que yo no puedo dar con ella, sino porque su discusión implicaría muchísimos supuestos más generales que habría que abordar antes, tales como:

    -¿En qué consiste la naturaleza de Personas, es decir, entes racionales capaces de actuar?
    -¿Existen fines propios de esos entes?
    -¿Es ‘bueno’ y similares identificable con alguna propiedad objetiva?
    Etc.

    La situación es similar a si un escéptico, que pretende que sobre la realidad objetiva no hay posibilidad de entendimiento, porque todas las perspectivas presuponen prejuicios, etc, nos propusiese un ejemplo complicado y muy concreto y nos retase a contestarlo. Difícilmente consideraríamos esto una falsación.

    Por otra parte, me parece evidente que es falso lo que dices de que no se ha avanzado un ápice en problemas morales. Nadie, salvo un loco, considera hoy que la situación moral era objetivamente mejor cuando se sacrificaba a personas, o cuando existía la esclavitud, o cuando gobernaba el faraón, etc.

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  4. Indiferentes para cualquiera.

    Una sociedad democrática está basada en la igualdad de derechos y es en la que tiene sentido plantearse si algo es justo.

    En una sociedad no democrática "todo se lo lleva el jefe o el amigo del jefe" y punto.

    Pero hemos asumido que la regla debe ser validad para todos los ciudadanos por lo tanto poca gente estaría dispuesta a que alguien ponga uno y se lleve medio millón, o que alguien ponga lo que tiene para vivir y se le deje en la miseria mientras otro tiene de sobra. Es decir: puede hacerse pero llevaría a un conflicto que acabaría si se cambia la ley para lograr el bienestar de todos o se ejerce la violencia y gana el más fuerte.

    Creo que todos los problemas de la sociedad democrática tienen como condición hacer que nadie se sienta peor en la sociedad que fuera de ella.

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  5. Juanantonio:

    Bienvenido al blog. Espero que encuentres algo de interés. Te contesto punto por punto.

    ¿No poner problemas casuísticos? Todos los problemas morales son casuísticos.

    Discutiremos esos principios morales, pero no deduciremos ninguno de la lógica. Habrá quien, además, crea que la propia regla es el principio moral.

    Querer discutir para ponerse de acuerdo no es pretender deducir de la lógica el principio. En la discusión apelaremos a los sentimientos morales que podamos compartir y que pongamos en perspectiva en distintos casos.

    Cada uno de nosotros puede pensar que sus principios morales son los justos y razonables. Lástima que no nos sirva para ponernos de acuerdo y reconocer la razón en la moral de los demás allá donde ellos la ven.

    Cuando descubras la propiedad de “moralmente bueno” en algo (no bueno para alguien, sino bueno como propiedad de la cosa), como se descubre la carga en el electrón, me avisas. También convendría tener una idea de cuán bueno, puesto que habrá que comparar para tomar decisiones en problemas casuísticos que, repito, son todos los morales.

    No puedes proponer una solución al acertijo por una buena razón: no es un acertijo y no hay solución correcta. Todo lo que dices que necesitas abordar para dar con la respuesta es la prueba de ello. Siempre necesitarás algo más. Nunca vas a dar la respuesta. No la hay.

    Yo no he dicho que no hayamos avanzado en problemas morales. A mí me parece que lo hemos hecho. Tengo un colega, perfectamente racional y buen matemático, que piensa que estábamos mejor en los siglos 14-15 (en Europa). Conozco gente que cree que la moral lleva degenerando varias décadas… Yo no, yo creo que estamos mejor (pero es mi idea de la moral).

    Lo que he dicho es que los que pretenden basar la moral en la razón no han avanzado un milímetro en su programa. Como tú no lograrás determinar una regla moralmente justa para el problema de la bancarrota por más que te pases la vida aclarando esas muchísimas cuestiones que tienes que aclarar antes de intentar abordarlo.

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  6. Sursum corda!:

    No, no son las reglas indiferentes para cualquiera. Ni dije ni pretendí expresar nada parecido. El que no se puedan deducir no las hace indiferentes, como el gusto por los colores.

    Estaría bien que todo el mundo se sintiera mejor en la sociedad que fuera de ella. Pero puedo ver gente que, en sociedades democráticas, prefieren vivir al margen y no me cuesta pensar en una sociedad dictatorial (tribal, pequeña) en la que se esté peor fuera (te mata la tribu de al lado, por ejemplo).

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  7. José Luis:

    Entramos en otros temas. Cuando se prefiere vivir en una sociedad dictatorial o tiránica de cualquiera de las formas se elige entre lo malo o lo peor o que se cree peor.

    Si te mata la tribu de a lado, obviamente te sentirás mejor en tu sociedad que sólo te da cien latigazos cada fin de semana. A no ser que prefieras la muerte.

    Sería un tema buena para la sociología o la moralidad. Ya los tocaremos.

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  8. Como en tantos otros asuntos relativos a la naturaleza humana, me suelo que dar con los análisis de los problemas que se basan en su valor adaptativo o funcionalidad. Igual que en el curso de la evolución biológica se han seleccionado los rasgos que tienen valor adaptativo, también otros tipo de rasgos (culturales, éticos, etc.) han tenido valor adaptativo; han favorecido el éxito de una sociedad o grupo humano. Creo que no cabe hacer análisis más objetivos de ese tipo de cuestiones. Por esa razón, el dilema no tiene solución en´los términos que lo planteas. Habría que considerar cuál es el bien a preservar, y en función de eso dictaminar cuál es la solución más adecuada. No sé si eso equivaldría a la más justa, y tampoco sé si el concepto de justicia, en este contexto, tiene demasiado sentido.
    Saludoas.

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  9. Esto me recuerda a la discusión Raus-Bonilla sobre el relativismo, que se pudo seguir aquí en su momento:

    http://cambiosocialya.wordpress.com/documentos/

    Fue imposible llegar a alguna conclusión (al menos en mi opinión) porque se llegaba a un bucle infinito relativismo-absolutismo.
    Yo la verdad no sé como solucionar este tipo de problemas.
    Por eso estoy aquí, entre otras cosas.

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  10. desdechiloe:

    Estoy contigo, si vamos a buscar el origen de nuestras posiciones morales, habrá que ir a ver de dónde salen el cerebro y la mente que las posee. El origen adaptativo es indudable. Esto no quiere decir que nos conformemos con nuestros instintos. La inteligencia también está en la mente y, con ella, tenemos un instrumento para reflexionar sobre si hacemos caso o no de algún instinto, si podemos malearlo, reconducirlo o lo que queramos.

    cambiosocialya:

    Precisamente se trata de poner sobre la mesa un ejemplo bien concreto en el que se vieran más claramente las posturas. Discutiendo en abstracto, parece que cualquier postura tiene sus razones. A la hora de la verdad, ocurre que no.

    Es como si tuvieras a alguien que dice que es capaz de levantar cualquier peso con el pensamiento y te da muchas razones por las cuales esto tiene que ser así. Tú le pides que se deje de teorizar y que levante este peso pequeño que le pones delante. Entonces te dice que tiene que pensárselo mucho y que hasta entonces no puede levantar nada y luego vuelve con sus argumentos de que sí es posible.

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  11. José Luis,

    El racionalismo moral no tiene por qué defender (ni, que yo sepa, lo ha hecho nunca) que la ética se deduce simplemente de la lógica. De hecho, nada se deduce simplemente de la lógica. ¿Qué puedes deducir de ‘a = a’ sin tener además contenidos, como 1, 3, etc? Ni siquiera ‘a=a’ es algo analítico, sino sintético, el descubrimiento de que las cosas tienen autoidentidad. Lo que pasa es que, creo, confundes sintético con falsable.

    Ya conoces las paradojas de la identidad, que puso de manifiesto Frege en la corriente moderna. Cuando uno hace una afirmación, como “la vida es buena”, o “Cervantes es el autor del Quijote” no hace una simple tautología, pero eso no le impide decir una verdad racional y demostrable. Así que vas mal encaminado si tu rechazo del racionalismo ético consiste en decir que no es una tautología. Sin embargo este es un ataque muy frecuente, inspirado en la falacia naturalista tal como la propone Moore. Lo que la gente no suele percibir es que la falacia naturalista es la misma “falacia del análisis” (es decir, que cualquier identidad que no sea la propia auto-identidad puede ser negada sin contradicción), que en el fondo implica que lo que no es una tautología es arbitrario.
    Quien pretenda, como yo, que ‘bueno’ se aplica objetivamente, no tiene, pues, que afirmar que esto se basa en una tautología.

    Tampoco tiene que asumir el naturalismo ético, es decir, la tesis de que ‘bueno’ es una propiedad natural como ‘amarillo’. Que no sea una propiedad natural no significa que no sea una propiedad objetivamente válida, salvo que hagas la petición de principio de que natural equivale a objetivo. Hay muchas propiedades objetivas, es decir, válidas independientemente de nuestra voluntad, que son no-naturales. Sin ir más lejos, la validez del método experimental es no-natural y sintética.

    Lo que tiene que hacer el racionalismo moral es mostrar que la cualidad ‘bueno’ va unida siempre, o “superviene”, si quieres, a ciertas propiedades naturales y no a cualquiera de ellas.

    Ahora el anti-rracionalista dice que toda identificación así puede ser negada sin contradicción. Claro, como que no es tautológica. Igualmente puede ser negada sin contradicción cualquier tesis física, como “el amarillo es XYZ”.

    Yo digo, por ejemplo, que hay determinados rasgos ontológicos, tales como la unidad y la actividad, que confieren “más ser” a unas entidades que a otras. Fíjate que estos rasgos son exactamente los mismos que utilizamos en la ciencia para discriminar, entre el “mar de los fenómenos”, qué entidades existen y tienen mayor o menor efecto causal. Es decir, que al hablar de “más ser” no estoy introduciendo una valoración moral implícita, sino un criterio ontológico. Una entidad tiene que tener rasgos de coherencia y de poder causal. Esto es lo que nos lleva a considerar sustancias las entidades que tienen continuidad espacio-temporal y coherencia en su comportamiento.
    A nivel biológico es manifiesto que existen propiedades, algunas de ellas de tipo disposicional, es decir, no actuales, a las que llamamos funcionales, que son esenciales a la consideración de las entidades de ese nivel. Por ejemplo, por más que a un nivel cuántico, un tumor sea tan natural como un estado de plena salud, a nivel biológico es una disfunción. No podemos entender los organismos si no es de acuerdo con ciertas funciones, si cumplen las cuales son organismos “normales”, y si no, anormales. Esto es lo que permite hablar de teleonomía en ese nivel. Y, aunque la teleonomía de lo biológico deje de existir a nivel cuántico, por ejemplo, eso ocurre solamente porque a nivel cuántico desaparece la vida.
    Es evidente que ser un ser consciente significa poseer unos rasgos funcionales muy superiores a la simple vida inconsciente.

    Lo que hace falta añadir, ahora, o, más bien, reconocer (y este es el axioma o principio moral fundamental), es la identificación ‘bueno = ser’, es decir, asociar la cualidad de la bondad con las cualidades ontológicas determinantes, coherencia y actividad, por ejemplo.

    Repito que no se trata de una tautología, por tanto puede ser negada sin contradicción.
    Pero si alguien pretendiese negar esa identificación, epistemológicamente hablando estaría tan legitimado a hacerlo como quien, después de que se le hubiese demostrado experimentalmente algo, aún así se negase a aceptarlo: no estaría incurriendo en ninguna contradicción, y diría, como dice todo escéptico, que para aceptar tu demostración científica hay que presuponer ya la validez del método, cosa que es lo que el cuestiona.

    Las alternativas a una definición unívoca de ‘bueno’ no es más que la equivocidad.

    Como cuestión de hecho (o casuística, si quieres) sostengo que nadie difiere en ese principio moral, es decir, identificar bondad con “incremento de ser”, sino que las diferencias se deben a las diferentes concepciones ontológicas, o a la contextualización concreta de la ley moral.

    Es posible argumentar (aunque no me atrevo, dado el contexto en que estoy hablando) que, incluso, en la propia labor objetiva de la ciencia o el conocimiento en general, están implicados presupuestos axiológicos, tanto en lo que se refiere al sujeto que la realiza (el investigador) como en el objeto, y no sólo en el nivel biológico.

    Decir, por otra parte, como dices tú, que reconoces que ha habido avances morales pero sólo respecto de tus principios morales, es exactamente igual que si dijeses que reconoces que ha habido avances científicos pero sólo respecto de tus principios epistemológicos

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  12. juanantonio:

    He repasado todo lo que he escrito y en ninguna parte he hablado de deducir con la lógica proposicional, sino con la razón. No digo que los racionalistas morales tengan que deducir la moral como las matemáticas (aunque alguno lo intentó), sino que me parece que lo que dicen es que la pueden deducir como la ciencia deduce las leyes de la naturaleza.

    Si dices que vas a definir como "moralmente bueno" aquello que es "moralmente bueno para todo el mundo" me parece bien, en el sentido de que sé de qué estás hablando. Basta preguntar a todo el mundo si está de acuerdo.

    Pero me parece que quieres ir más allá y definir como "moralmente bueno" como aquello que DEBE SER "moralmente bueno para todo ser racional". Ahí me pierdo. No se puede deducir una proposición normativa de ninguna positiva, y positivas serán todas las proposiciones que encuentres en la realidad.

    No sé qué es eso de identificar lo bueno con el ser (¿no hay seres malos? ¿el virus del sida?) y no sé qué es eso del incremento del ser. Si le preguntas a todo ser racional si le parece bien incrementar el ser te contestará (yo el primero) "mandé?".

    Por supuesto que digo que ha habido avances científicos respecto de mis principios epistemológicos. Es un poco redundante, puesto que todos los científicos los comparten. Si alguno no, pues con respecto a los de ese no.

    Lo de la moral no es redundante, puesto que no todo el mundo tiene mis principios morales.

    Pero seguimos en lo mismo. Tú diciendo que es perfectamente posible basar la moral en la razón y todavía sin escribir el primer artículo del código ético basado en ese programa.

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  13. José Luis,

    Para empezar, las matemáticas no se deducen simplemente de la lógica, si no introduces los conceptos extralógicos de clase, elemento, o algo semejante. Pero esto es algo secundario para la discusión. El caso es que en la entrada hablabas de “la razón pura” (claro que no lo definías), como si el racionalismo ético implicase alguna “pureza” de la razón que no la impliquen otros conocimientos no analíticos.

    Por supuesto, yo no voy a definir ‘bueno’ como lo que todo el mundo apruebe, porque en ética, como en todo, se puede estar equivocado.

    Ahora bien, dices a continuación:

    Pero me parece que quieres ir más allá y definir como "moralmente bueno" como aquello que DEBE SER "moralmente bueno para todo ser racional". Ahí me pierdo. No se puede deducir una proposición normativa de ninguna positiva, y positivas serán todas las proposiciones que encuentres en la realidad.

    Sustituye “moralmente bueno” por “científicamente verdadero”, a ver que pasa. ¿Crees que la metodología científica se limita a decir cómo es que actúan los científicos, o más bien dice cómo deben actuar, si quieren ser científicos; y el lógico dice cómo razona la gente o como DEBE razonar, si quiere hacerlo lógicamente? ¿Confundirás psicología o sociología con metodología y lógica?
    De la misma forma, la moral dirá cómo DEBE valorarse y actuarse, si se quiere ser moral.

    Por tanto el problema no está en lo normativo. Fíjate que yo no he hablado de momento de ninguna normatividad. La normatividad es algo intrínseco a la racionalidad, porque ésta implica universalización. Así que, una vez más, has localizado mal el problema.

    Donde está el problema es en si hay propiedades ontológicamente positivas. Aquí, precisamente, no te paras a discutir el centro de mi argumento, es decir, que las mismas propiedades que utilizamos para discriminar entidades, tales como la coherencia y la actividad, y que permiten jerarquizarlas ontológicamente, son las que sirven de base a la moral.

    Tú dices que nadie entiende eso de más o menos ser. Pues yo creo todo lo contrario, que, salvo quien tiene fuertes prejuicios filosóficos, todo el mundo sabe que para un caballo (para ser caballo) es mejor tener cuatro patas que dos, que en general, tiene más entidad, más autonomía, poder causal, coherencia, actividad, etc, un ser consciente que una piedra, etc.

    El virus del sida es malo para la salud humana, y dado que el ser humano es una entidad más autónoma y activa que un virus, es objetivamente peor. Pero el virus del sida es bueno respecto de sí mismo. Esto no hace al concepto de bueno relativo, sino contextualizado.

    Por supuesto que digo que ha habido avances científicos respecto de mis principios epistemológicos. Es un poco redundante, puesto que todos los científicos los comparten. Si alguno no, pues con respecto a los de ese no.

    Lo de la moral no es redundante, puesto que no todo el mundo tiene mis principios morales.

    Fíjate en la contradicción en que incurres. Al final del párrafo primero aceptas que, si alguien no comparte tus principios epistémicos, para él no será redundante decir que hay avances científicos. Pero luego pretendes que la redundancia o no sea distintivo entre científico y moral.
    ¿Dónde está la diferencia entre el escepticismo epistemológico y el ético? Ambos ponen en cuestión los mismos principios que sustentan todo el edificio, y que son principios que se pueden negar sin contradicción.

    Claro que no he utilizado un comentario en tu blog para escribir lo que considero el código moral correcto. No te ofendas, pero creo que no es el formato adecuado. Pero no veo la pertinencia de hacerlo. Por supuesto, me comprometo con que ciertos valores y principios morales son universales.
    Estos valores y principios (tales como el valor prima facie de la vida, el conocimiento, la libertad, etc) han sido escritos desde hace miles de años, y aunque algunos de ellos puedan estar equivocados y otros en discusión, eso no prueba nada contra su racionalidad. La mayoría son casi universalmente compartidos, incluido tú. Creo que cualquiera denominaría loco al que, caeteris paribus, prefiriese la muerte a la vida, la esclavitud a la libertad, etc).

    Antes de que me vayas a poner contraejemplos (que hay personas suicidas, que hay quienes alaban la ignorancia, sociedades esclavistas) fíjate bien en que no incurras en alguno de estos errores:
    -Confundir si se trata de un caso prima facie o no.
    -Que no se esté discutiendo de ontología (por ejemplo)

    Creo que si observamos la sociedad actual, en todo el planeta, es muy posible que haya más acuerdo en ciertos principios morales que en ciertas creencias sobre lo que es la realidad.

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  14. Sé lo que es tener más patas un caballo. No sé lo que es el incremento del ser.

    Ya te dije que cuando decimos que alguien debe aceptar el método científico, esa es la norma para pertenecer al club de los científicos. Es posible que otros pongan otra norma para pertenecer a su club y lo quieran llamar científico. Me refiero al club primero.

    Tú puedes fundar el club de los que participan de tu moral.

    Lo que pasa es que los que quieren acercarse a la realidad para entenderla se adhieren todos (o casi) al club de los científicos, el club que pone la norma de aceptar el método científico. Muy pocos de los que tienen principios morales se adherirán al tuyo. Ahí está la diferencia. No veo la contradicción.

    Claro que no vas a escribir el código ético basado en la razón en mi blog. Ni siquiera un artículo, ni el de la bancarrota. Ni lo harás en ninguna otra parte. Nunca será el momento. ¿Cómo voy a ofenderme por ver validada mi hipótesis?

    Sé cómo valoro yo la vida y sé (o creo saber) cómo la valoran otros (no todos). No sé lo que es el valor prima facie.

    Podemos decir que compartimos principios por ser seres evolutivamente semejantes o porque la razón nos ha iluminado. Lo primero es empíricamente demostrable. Lo segundo no lo es ni empírica ni teóricamente.

    La proposición "cada uno considera su vida un bien" no es un caso de unanimidad sobre un hecho. Un hecho sería la vida de Fulano. La universalidad sobre la valoración moral sería "todo el mundo considera la vida de Fulano como un bien". Lo mismo sobre la libertad de Fulano,... La historia nos demuestra que no hay universalidad sobre estos juicios.

    Tampoco sé por qué niegas a los suicidas la posibilidad de tener juicios morales válidos. Claro que si llamas irracional a todo el que no piense como tú (o como yo) te has ventilado el problema, pero te acabarás quedando cada vez más solo en tu club.

    Aún así, y como he dicho en algún comentario anterior, lo que importa para cualquier problema moral es cuánto estamos dispuestos a renunciar de un bien a cambio de otro. O cuanto estamos dispuestos a aceptar de un mal para tener un bien.

    Si en el problema de la bancarrota nos ponemos de acuerdo en la regla proporcional, me parece que esto no dice nada a favor de tu planteamiento. Tú quieres que lo deduzcamos, no que lo acordemos. Soy yo el que dice que lo más que podemos hacer es ponernos de acuerdo y que no la podemos deducir. De otra manera: no hace falta esa deducción para llegar a acuerdos. De otra manera: no hace falta empeñarse en deducir la moral de la razón.

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  15. Sé lo que es tener más patas un caballo. No sé lo que es el incremento del ser.

    Ni lo sabes ni lo quieres saber (bueno, sí, sí lo sabes). Pero el argumento principal al respecto sigues sin contestarlo.


    En cuanto a los clubs, científico y moral, te repito que hay un acuerdo muy alto en el “club” moral que considera buenos algunos de los valores que te he dado como ejemplo. ¿Cuál es mi club, según tú, y que no es compartido? ¿Te refieres a mi teoría ética? ¿Quién se molesta en hacer teoría ética? Y, después, ¿vas a medir la racionalidad de una teoría ética por el número de adictos? ¿Es que compartes tú ese principio moral de que la mayoría decida?

    Claro que no vas a escribir el código ético basado en la razón en mi blog. Ni siquiera un artículo, ni el de la bancarrota.

    Te he puesto, a título de ejemplo, determinados ejemplos, como “la vida es valiosa”, “el conocimiento es valioso”, de los que se deducen principios tales como “la vida debe ser protegida”, etc.

    A lo que me he negado es a escribir aquí todo mi código moral. ¿Te parece poco cortés por mi parte? ¿No tienes suficiente con algunos ejemplos para ejercitar tu casuística y tus sofismas?

    Para contestarte al ejemplo que pones, que es un caso complejo, tendría que explicarte nada menos que toda mi teoría de la propiedad, del derecho, etc. ¿Te parece incorrecto que no lo haga?
    ¿Crees que si alguien dijese que conoce la teoría de los movimientos y un presente lanzase una piedra al aire y le dijese: “Pues ala, descríbeme la fórmula de ésta” nadie sensato consideraría esto un reto?

    Pero, para que dejes de dar el coñazo con el asunto, te daré mi opinión sobre cuál sería la medida justa. Dando por hecho que los acreedores sean iguales en todo (es decir, que no pueda haber una razón extra que no has contemplado en tu problema, y que pudiese influir en la decisión), el banco debería repartir proporcionalmente lo que tiene, de forma que los dos acreedores saliesen perjudicados en la misma medida. Esto se deduce del principio de igualdad de derechos para seres iguales, lo que a su vez se deduce de la lógica más el principio moral de que la propiedad de ‘bueno’ superviene unívocamente a las propiedades ontológicas del ente en cuestión.
    Si el banco no repartiese proporcionalmente no trataría igualitariamente a los acreedores, y si, siguiendo al Talmud, tuviese en cuenta lo que reclama cada uno, también estaría faltando a la equidad.

    Esta solución podría ser equivocada, pero si a mí me tuvieses que mostrar que lo es, tendrías que recurrir a argumentos. No sería un argumento decir que otros no lo creen así, ni que todos habéis acordado otra cosa. Aunque toda la sociedad hebrea se guiase por ese principio del Talmud, estaría moralmente equivocada (lo que pasa es que, seguramente, tenían en cuenta otros factores que en tu parcial forma de plantearlo, no aparecen. Llama a un judío y pregúntaselo).

    Sé cómo valoro yo la vida y sé (o creo saber) cómo la valoran otros (no todos). No sé lo que es el valor prima facie.

    Pues es cuestión de que te informes. Pero creo que tú también subordinas unos valores a otros.

    Podemos decir que compartimos principios por ser seres evolutivamente semejantes…

    Entonces, de acuerdo con esos principios evolutivos, dinos cuál es la solución de la casuística que propones.

    La proposición "cada uno considera su vida un bien" no es un caso de unanimidad sobre un hecho. Un hecho sería la vida de Fulano. La universalidad sobre la valoración moral sería "todo el mundo considera la vida de Fulano como un bien". Lo mismo sobre la libertad de Fulano,... La historia nos demuestra que no hay universalidad sobre estos juicios.

    ¿De verdad no puedes entender tú solo que son dos proposiciones éticas diferentes, pero igual de válidas, cada una a su nivel de generalidad, “la vida es valiosa” y “la vida de Fulanito es valiosa”? Por supuesto, todo el mundo cree que la vida de Fulanito es valiosa. Lo cual no quiere decir que no haya otras cosas más valiosas que puedan implicar el sacrificio de la vida de Fulanito. Esto es algo que nunca he tenido que verbalizar ante mis alumnos. Sinceramente, cuando empiezo a encontrarme argumentaciones de este tipo, empiezo a sospechar que es inútil la discusión.

    Tampoco sé por qué niegas a los suicidas la posibilidad de tener juicios morales válidos. Claro que si llamas irracional a todo el que no piense como tú (o como yo) te has ventilado el problema, pero te acabarás quedando cada vez más solo en tu club.

    No, a los suicidas no les niego ciertos juicios morales, sino que les niego que sea moral (y racional) decir: “estoy en perfecto estado, soy feliz, tengo claras expectativas de seguir siéndolo, etc, y por tanto me voy a suicidar”
    ¿A quién llamas tú irracional? ¿Sólo al que usa la lógica formal? En ese caso son plenamente racionales los que dicen que todo está movido por espíritus y deducen de ahí que hay que hacer determinados rituales…
    Claro que en algún punto tenemos que definir ‘persona’. Si dices que las definiciones son puramente estipulativas esto será peor para ti. Si no, yo simplemente no defino como persona al que no es capaz de reconocer determinados valores (que de hecho, además, reconocen la mayoría de los seres a los que consideramos personas).

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  16. Sigo sin saber lo que es el incremento del ser. Yo, saber, lo quisiera saber todo. Nunca me he negado a aprender nada.

    "La vida" no existe sino como el conjunto de las cosas vivas. La abstracción es buena para hablar en general y si no perdemos de vista lo que significa. Si le empezamos a atribuir cosas que no tiene, vamos mal.

    De "la vida es valiosa" no se deduce "la vida debe ser protegida". Una teoría positiva y una normativa pueden referirse a la misma realidad, pero son teorías distintas. No puedes saltar de la una a la otra. No puedes deducir una proposición normativa de una positiva. Otra cosa es decir que ""cuando "todos (o muchos o pocos) piensan que la vida es valiosa" ocurre también que "todos (o muchos o pocos) piensan que la vida debe ser protegida""". Lo que tenemos ahí es una sola proposición positiva que podrá ser evaluada empíricamente.

    No es la mayoría la regla. No he dicho eso. He dicho que los que buscan acercarse a la realidad para conocerla sin prejuicios se adscriben todos (o casi) al club de los científicos. No he dicho que lo que digan la mayoría de los científicos va a misa. Digo que el conjunto de conocimientos que se va acumulando siguiendo el método al que se adscriben acaba siendo aceptado por todos (o casi) los del club. No digo que sea el único club al que le pasa eso.

    Los dos acreedores se verán perjudicados en la misma medida si cada uno se queda sin cobrar la misma cantidad, 30 euros. Esa es la regla del Talmud, no la proporcional. Por otra parte has identificado el perjuicio con la cantidad de dinero. Otros dirán que el perjuicio debe medirse en felicidad (o en utilidad, según el lenguaje de los economistas). En ese caso deberían hacerse los cálculos con la utilidad, no con la cantidad de dinero. Podría hacerse proporcional al logaritmo de la deuda (si la utilidad es logarítmica). En fin, me has dado tu opinión, muy respetable, pero sin deducirla lógicamente de nada. Los que defienden otras reglas pueden hacerme un discurso muy parecido al tuyo.

    Cuando tengas desarrollada tu teoría de la propiedad, de la moral, ... me avisas. Estoy muy interesado en ver cómo todo el mundo se adhiere a ella como lo hacen con la ciencia.

    Por deformación profesional llamo racional a quien tiene preferencias completas y transitivas y a quien no va contra sus intereses (según define él mismo).

    A partir de ahí llamaría racional a quien acepta la lógica, las matemáticas y se adscribe al método científico. Una persona que, en plenitud de sus facultades quiere suicidarse y lo hace es perfectamente racional. No habrá muchos, pero eso es cuestión empírica.

    Decir que hay espíritus (proposición positiva) y deducir que hay que hacer rituales (proposición normativa) tiene dos fallos. El primero, la falta de evidencia empírica de la proposición positiva. El segundo, el salto a de la positiva a la normativa en contra de toda lógica.

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  17. Sigo sin saber lo que es el incremento del ser. Yo, saber, lo quisiera saber todo. Nunca me he negado a aprender nada.
    Si relees los comentarios que he enviado antes de éste, verás que he intentado argumentarlo. Lo que no he encontrado es que afrontes la cuestión. Como he tomado la determinación, en este debate, de no incurrir en lo que me ha ocurrido en otros, es decir, tener que decir varias veces lo mismo, no lo repetiré.

    "La vida" no existe sino como el conjunto de las cosas vivas. La abstracción es buena para hablar en general y si no perdemos de vista lo que significa. Si le empezamos a atribuir cosas que no tiene, vamos mal.
    Una afirmación gratuita seguida de una afirmación moral (por supuesto, injustificada, porque esto no hace falta).

    De "la vida es valiosa" no se deduce "la vida debe ser protegida". Una teoría positiva y una normativa pueden referirse a la misma realidad, pero son teorías distintas. No puedes saltar de la una a la otra.
    Te digo lo de antes. Hace unos comentarios escribí sobre descriptivo y normativo, en ética y en epistemología. No pareces haberlo leído. No voy a repetirlo.

    No he dicho que lo que digan la mayoría de los científicos va a misa.
    No, claro. Seguro que crees en algunos criterios más… ¿normativos? Salvo cuando, por intereses del debate, te convenga apelar al acuerdo que genera la ciencia.

    Los dos acreedores se verán perjudicados en la misma medida si cada uno se queda sin cobrar la misma cantidad, 30 euros.
    Supongamos que sea cierto. ¿Es esto una discrepancia moral?

    Por otra parte has identificado el perjuicio con la cantidad de dinero. Otros dirán que el perjuicio debe medirse en felicidad (o en utilidad, según el lenguaje de los economistas). En ese caso deberían hacerse los cálculos con la utilidad, no con la cantidad de dinero
    Suponía un supuesto tácito que todo factor moral externo era irrelevante, es decir, que suponíamos que el dinero tenía el valor (para que no te tenga que explicar toda mi teoría moral). Esto pasa por recurrir a la casuística. Así podríamos estar discutiendo un año, cosa que no voy a hacer.

    En fin, me has dado tu opinión, muy respetable, pero sin deducirla lógicamente de nada.
    Creo que esta respuesta tuya era demasiado previsible. Incluso tautológica, diría.

    Los que defienden otras reglas pueden hacerme un discurso muy parecido al tuyo.
    ¿Y eso a quién crees que apoya, a ti o a mí? Claro que a lo mejor todos salvo tú y los pocos que piensan como tú, no se dan cuenta de que hacen el idiota al intentar justificar racionalmente sus decisiones.

    Cuando tengas desarrollada tu teoría de la propiedad, de la moral, ... me avisas. Estoy muy interesado en ver cómo todo el mundo se adhiere a ella como lo hacen con la ciencia.
    ¡Hombre! ¡He aquí de nuevo la famosa adherencia! ¿Por qué no te la aplicas y miras a ver cuántos apoyan tus tesis metaéticas?

    Una persona que, en plenitud de sus facultades quiere suicidarse y lo hace es perfectamente racional.
    Ahora muéstrame un ser racional, incluso en tu sentido diminuto, que decida suicidarse y si se le pregunta qué razones tiene diga: “no hay razones”, o “porque soy feliz”…

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  18. Los que defienden otras reglas pueden hacerme un discurso muy parecido al tuyo.
    ¿Y eso a quién crees que apoya, a ti o a mí?

    A mi.

    Yo no pretendo que la gente se adhiera a mi código moral (me gustaría). Me basta con tener un sistema democrático y una sociedad abierta en la que debatir.

    Si unos creen posible deducir la moral y otros no creemos eso y la empiria muestra que nadie la deduce o que, cuando alguien lo pretende, no consigue convencer, yo diría que los que creemos que no se puede deducir tenemos razón. Eres libre de pensar lo contrario, y de ser mayoría, pero no construyes lo que dices que puedes construir.

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  19. José Luis, juanantonio, interrumpo.

    Veo aquí las mismas cuestiones que tenemos pendientes juanantonio y yo y los mismos planteamientos. Así que daré las mismas respuestas.

    Que los científicos apliquen un método científico no es normativo sino descriptivo. Si alguien camina ladera arriba, sube un monte; si lo hace ladera abajo, baja el monte. Si alguien hace algo que incrementa el conocimiento verdadero, incrementa el conocimiento verdadero; si no, no.

    Nada obliga a que un científico aplique un método científico pero sería erróneo llamar panadero a alguien que no hace panes a pesar de que lo intenta y sería erróneo llamar científico a alguien que no hace conocimiento a pesar de que lo intenta.

    Eso lo iré desarrollando en mi propia entrada ya que aquí no se trata de ese tema.

    Y la vida de fulano es importante para fulano y no para mengano, especialmente si son dos cazadores que compiten por el mismo territorio, o dos enemigos que compiten por sobrevivir, por emparejarse, por conseguir recursos, por lo que sea.

    La solución de los casos de rivalidad es lo que da lugar a la moral y al derecho. Quedarse en generalidades formales es como decir que la lingüística consiste en saber que cada persona habla su idioma.

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  20. Si alguien quiere subir a un monte debe caminar cuesta arriba, si alguien quiere descubrir la verdad debe seguir el método correcto, y si alguien quiere ser persona, debe comportarse como tal.
    Pero si se quiere traducir todo a lenguaje descriptivo: Si alguien camina ladera arriba, sube un monte; si lo hace ladera abajo, baja el monte. Si alguien hace algo que incrementa el conocimiento verdadero, incrementa el conocimiento verdadero; si no, no. Si alguien se comporta moralmente, se comporta moralmente, si no, no.

    La vida de fulano, como cuestión de hecho, es valiosa para todo el mundo, o la mayoría. Para eso pregúntese a todo el mundo si, considerándola en sí misma, cree valiosa la vida de fulano. Los cazadores en disputa no dejan de considerar valiosa la vida de sus rivales, sino que consideran más valiosas otras cosas.
    Pero, más allá de la cuestión de hecho, la vida de fulano es valiosa en sí misma (la razón la he dado en comentarios anteriores, y no voy a repetirla), independientemente de si lo advierten los demás.

    Los conflictos de valores (en caso de que los haya) no prueba absolutamente nada contra la objetividad y racionalidad de la ética. La misma existencia de lo que llamas derecho es una prueba de ello.

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  21. juanantonio:

    El método de la ciencia no es normativo, pero si alguien dice que quiere ser científico o que le den titulación de doctor tiene que hacer sus investigaciones según un método que se adecue al fin pretendido: hallar la verdad de los hechos o tener el título.

    La moralidad consiste en lo mismo: dado un fin se deberá realizar tales acciones como medio pues tener algo como fin consiste en subordinar a ese fin toda otra acción que pueda incidir sobre el logro de ese fin.

    Pero distintas personas tienen, salvo otras condiciones, fines distintos. Y los cazadores primitivos o los astrofísicos considerarán más valiosas su propias vidas que las de otros cazadores o astrofísicos; o las de las personas que les interesen moralmente frente a las de otras personas que les interesen menos o no les interesen. Y en general, su propios fines más valiosos que los de otros.

    Y que los fines sean relativos al individuo se llama relativismo moral.

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  22. Uno quisiera que la vida de los semejantes fuera un bien. Algunos nazis pensaban que matar judíos era un mal justificado por el mayor bien de la puereza de la raza aria y no se alegraban de su muerte. Otros nazis no manifestaban tal emoción y mandaban judíos a la cámara de gas con alegría.

    Como decía más arriba, todos los problemas morales surgen de este tipo de conflictos (decidir entre dos bienes o entre dos males). La razón no puede deducir unas soluciones y no otras.

    En una situación ideal de no conflicto, de no rivalidad, de ausencia de celos,... es posible que todos los seres humanos manifiesten como algo positivo la vida de los demás. Esto será un hecho empírico. Pero incluso si se quiere interpretar como un hecho moral racional, no nos sirve para decidir nada en la vida real.

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  23. A mi también me parece que la solución más equitativa es la de distribuir proporcionalmente en función de la deuda, y creo que llego a esa conclusión de una forma casi intuitiva. Y cuando leo la condición "a igualdad de otras circunstancias, ajenas a la propia deuda", intuitivamente me reafirmo en la conclusión.

    El que como admites, esa solución sea la que le parece justa a mayor cantidad de gente, tal vez debería hacer reflexionar. Creo que puede ser un proceso cognitivo parecido al que se da cuando ponemos un perro delante de digamos 100 personas, y 99 de ellas declaran que están viendo un perro. Una de ellas dice que ve un elefante rosa. Tal vez porque es víctima de una enfermedad mental, o porque acaba de tomar LSD.

    Para mi no solo hay individuos enfermos, también hay sociedades más sanas que otras.

    Esas son las pistas que me gustaría aportar en la discusión, y que definen mi opinión al respecto.

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  24. Entiendo de lo que va esta entrada. Pero es que hasta los axiomas de la lógica (no sólo de la ética o de la política) son discutibles. Puede haber quien no acepte el principio de exclusión del tercero (puede quien diga que además de proposiciones ciertas o falsas las hay semifalsas), quien no acepte el principio de no contradicción (Averrores afirmaba que el mundo está ahí desde siempre como afirmaba Aristóteles pero que al mismo tiempo fue creado por Dios como afirma el Corán y que ambas cosas eran ciertas), etc.

    Yo, personalmente, con respecto al problema de la bancarrota lo solucionaría atendiendo a los contratos de préstamo firmados. En ellos se debe especificar como cobran los prestamistas. Si no se dice nada en ellos ni en los estatutos de la compañía procedería a darles la compañía a los acreedores en caso de que las deudas superen el patrimonio de la compañía (los accionistas perderían su dinero y las acciones pasarían a ser 120 para el que prestó 120 y 60 para el otro) y pasaría a hacer la liquidación de la compañía, de forma proporcional a las acciones (40 para el de 60 y 80 para el de 120).

    Creo que solucionar la bancarrota en base a los propios acuerdos firmados por la empresa y los prestamistas es de lejos lo más justo, ya que lo deciden ellos.

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    Respuestas
    1. "Puede haber quien no acepte el principio de exclusión del tercero"

      Puede haber gente así, claro, y será muy difícil hablar con ellos.

      "El problema de la bancarrota lo solucionaría atendiendo a los contratos de préstamo firmados."

      Si hay una manera preestablecida y aceptada, no hay problema. El problema es establecer cuál es la manera más justa de preestablecer una regla o, mejor todavía para estar más acorde con el ejemplo, cómo establecer una regla justa cuando no había ninguna preestablecida. Lo de llamar al ejemplo "bancarrota" no implica que tenga que ver con las leyes de bancarrota en las sociedades anónimas, es un conjunto de problemas mucho más amplio.

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